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Una motociclista en el desierto contra la violencia machista

Esta mujer cruzará el desierto del Sahara únicamente acompañada de su motocicleta; “Pasé de tener una vida súper controlada con posibilidades económicas muy buenas, a no tener nada y no quererlo. Lo único que quiero ahora es viajar más”.

mujer en moto

No hay algo que Judith Obaya no haya hecho, o al menos intentado. Judith es una multifacética mujer, que a sus casi 49 años cruzará el desierto del Sahara este 2017 con un propósito: visibilizar la violencia machista.

“Una amiga sufrió maltratos y fue muy duro ver todo por lo que tuvo que pasar. No puedes hacer como que eso no va contigo. Mi misión es llamar la atención, dar visibilidad a un problema al que no podemos darle la espalda, en el que todos debemos colaborar”, expresó Obaya en entrevista.

No es la primera vez que Judith se preocupa por temas sociales. Su historia radica en ir por el mundo viajando en dos ruedas. Es motociclista desde los 16 años y actualmente es policía de Oviedo. En su juventud estudió para técnica en informática. Es madre, fue esposa. Actualmente está cumpliendo el sueño de su vida que es viajar por el mundo.

“Di el gran paso tras mi divorcio, con 39 años. Allí decidí que me iba a dedicar a viajar, porque era lo que verdaderamente me gustaba en la vida.

Ahora se prepara para recorrer mil 750 kilómetros en en el desierto del Sahara, únicamente ella y su motocicleta.

La historia de esta aventurera mujer es un tanto peculiar, principalmente por la diversidad de oficios que ha desarrollado. Ella intenta inspirar a otras mujeres para que no se apeguen a los estereotipos de género y cumplan sus sueños.

“¿Por qué nos va a parar el hecho de ser mujer, por qué no podemos hacer cosas diferentes?”.

mujer motociclista

De joven, Judith no pudo entrar al ejército porque a las mujeres todavía no se les permitía ser soldados. Al final decidió entrar a la policía, y no se arrepiente del camino tomado. Al fin y al cabo, como agente de movilidad puede disfrutar de su gran pasión por las motos.

Como mujer motociclista, Judith cree que el machismo dentro del colectivo de las dos ruedas está disminuyendo.

“Me gustaría pensar que va a seguir creciendo el número de compañeras. Necesitamos cambiar el chip, igual que en la vida y el trabajo, y estar más unidos y considerarnos iguales“.

mujer en moto

A esta asturiana, sin duda, los viajes y la gasolina le han cambiado la vida.

“Pasé de tener una vida súper controlada con posibilidades económicas muy buenas, a no tener nada y no quererlo. Lo único que quiero ahora es viajar más, aunque sea con lo mínimo. El contacto con la gente, la cultura, la convivencia, eso es lo que quiero llevarme cuando deje esta vida”.

Redacción.

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