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Supermachos: el acoso sexual en la industria del cómic

Escritoras y dibujantes de cómic denuncian el acoso que sufren por parte de hombres que ocupan puestos de poder dentro de las editoriales; la diseñadora Katie Jones confesó ser casi violada por un empleado de DC Comics que le prometió trabajo dentro de la empresa. 

La Mujer Maravilla esta parada sin advertir que Superman la mira feo desde atrás

En los últimos días, las redes digitales se han convertido en un espacio para denunciar el acoso sexual que sufren millones de mujeres en México y en el mundo. Ahora, gracias a una usuaria de Twitter, toca el turno de visibilizar la violencia machista que acontece en un ámbito poco conocido: la industria del cómic.

La ex directora de relaciones públicas y marketing de la editorial Image Comics, Jennifer de Guzman, se quejó en la plataforma sobre el recién despido de Shelly Bond, quien sirvió como vicepresidenta y editora ejecutiva del sello Vertigo de DC Comics desde 1993, además de ser una de las pocas mujeres en una posición de liderazgo en una industria dominada por hombres.

Sin embargo, lo que escandalizó a las redes sociales fue lo que Guzman denunció con su crítica: en sus palabras, ella lamentó la decisión de DC Comics de despedir a una reconocida y talentosa profesionista del medio, mientras la compañía seguía conservando en su nómina a un hombre con “múltiples quejas de acoso sexual“.

Ante esta revelación, Nick Hanover, fundador de Loser City, portal de noticias especializado en cultura pop, identificó al individuo en cuestión: Eddie Berganza, editor en jefe de todos los títulos de Superman, el superhéroe más emblemático de la empresa y uno de los más reconocidos en el mundo.

Berganza estuvo involucrado en un caso de acoso sexual que ocurrió en marzo de 2012 en la WonderCon, convención de cómics que se organiza cada año en Anaheim, California. Al término de una conferencia en la que Berganza participó como ponente, él se acercó de manera inapropiada hacia una de las asistentes al evento, dirigiéndose hacia ella por medio de lenguaje sexista y tocamientos no consensuados.

Debido a esta noticia, varias mujeres que trabajan en la industria del cómic se atrevieron a decir públicamente que también fueron víctimas de este hombre. El pasado 20 de abril, Janelle Asselin, antigua editora de DC Comics, confesó que ella renunció después que la compañía promoviera de puesto a Berganza, pese a las quejas que varias empleadas presentaron contra él en 2011.

Aunque no todas la denuncias fueron contra el editor de Superman. Katie Jones, dibujante y diseñadora, compartió en Tumblr cómo fue casi violada por un hombre a quien no quiso identificar, pero que trabaja en el departamento de arte de DC Entertainment. Jones se reunió con su agresor en la San Diego Comic-Con, la convención más importante en Estados Unidos, porque existía la posibilidad de que fuera contratada en la empresa y durante el magno evento tendría la oportunidad de conocer a todo el equipo de trabajo.

No obstante, su agresor no le presentó a ningún directivo o escritor importante; en lugar de eso, la llevó al hotel donde se estaba hospedando y la invitó a tomar unos tragos. Jones aceptó el ofrecimiento por temor a que no le dieran el empleo, pero de pronto se sintió incómoda cuando se dio cuenta que nadie más iba a llegar a la habitación y que él comenzó a sobrepasarse con ella.

“Ya no me sentía segura con él, así que pensé que, estando un poco alcoholizada, fingir un desmayo me ayudaría. No fue una buena idea en ese momento. Sentí cómo sus manos levantaron mi blusa y comenzaron a recorrer mi cuerpo. Entonces corrí al baño y vomité el alcohol, pero como una idiota regresé y él trató de meterme de nuevo en la cama. Pero no me dejé, recogí mis cosas y le dije: ‘Oh, no, esto es extraño, tú tienes esposa y dos hijos; me voy, gracias por los tragos’. Y me fui. Jamás volví a contactarlo de nuevo y no planeo hacerlo. Esta experiencia me hizo no querer trabajar para DC”, escribió.

Hasta el momento, DC Comics no se ha pronunciado sobre estas acusaciones, aunque tiene un largo historial de trabajadores que se han visto envueltos en casos de abuso y violencia sexual. Scott Lobdell, quien casualmente también escribió las aventuras del Hombre de Acero, y Brian Wood, guionista de Northlanders, fueron acusados de mostrar conductas machistas hacia Marinaomi y Tess Fowler, respectivamente; ambas son creadoras de cómics alternativos que fueron linchadas y desacreditadas en redes sociales por algunos fans cuando se atrevieron a contar sus historias de abuso.

Frente a este panorama, el portal Comics Worth Reading escribió un editorial en donde se manifestó en contra de estos ataques, pero que también ejemplifica cómo se encuentra el ambiente de discriminación, violencia y opacidad que sufren muchas artistas en el mainstream.

“A las mujeres que se atreven a denunciar les dicen que ellas mal interpretaron la situación, que no tienen sentido del humor o que se están tomando las cosas muy en serio. Hacer cómics sigue siendo un club de chicos. Decirlo no hace que las cosas mejoren; aunque debería, ya que los cómics de superhéroes nos enseñan que todos debemos hacer lo correcto, lo que es heroico, porque eso hace que el mundo sea un lugar mejor… pero nos estamos refiriendo a corporaciones que sólo están interesadas en proteger a los agresores”.

Miguel Torres: @Mike_TPapa

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