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Stephanie Kwolek: la moderna Aracné que inventó el Kevlar

Esta mujer ha salvado más de 3 mil 200 vidas con su descubrimiento; entre los usos del Kevlar se encuentran los cables submarinos, la tecnología espacial y los frenos de automóviles.

Kevlar

Como una moderna Aracné, el personaje mitológico que tejía con gran habilidad, la polacoestadounidense Stephanie Kwolek fue la química responsable de sintetizar el poliparafenileno tereftalamida en una fibra de alta resistencia que actualmente conocida como Kevlar. La principal ventaja de este material es que es ligero, pero hasta cinco veces más resistente que el acero, por lo que es utilizado para crear chalecos antibalas, velas náuticas y tiene muchos otros usos que requieren de un material de gran resistencia. Coincidentemente (o no) una de las actividades favoritas de Kwolek era la costura.

La historia de la invención del Kevlar se remonta a 1965, cuando este personaje trabajaba para la compañía DuPont, en Wilmington, Delaware, Estados Unidos. La joven decidió tomar ese empleo de manera temporal para reunir dinero para estudiar medicina, pero disfrutaba de la posibilidad de crear que le daba la empresa.

“Me enamoré tanto de mi trabajo, que se me olvidaron los estudios de medicina y en su lugar, continúe trabajando para DuPont”, señaló Kwolek, quien pasó la mayor parte de su carrera de 40 años en la Estación Experimental de Wilmington.

“Y creo que el motivo por el que continué, fue que tenía mucha libertad, y había mucha emoción porque constantemente hacíamos inventos de una clase o de otra”, añadió. Esta compañía cuenta con operaciones en más de 70 productos con aplicaciones en la agricultura, la nutrición, la electrónica, las comunicaciones, la seguridad y la construcción.

El Kevlar es un polímero altamente cristalino que no es soluble en ningún disolvente. Tampoco se derrite por debajo de los 500 grados centígrados. Stephanie se encontraba realizando experimentos con polímeros, cuando llegó a resultados que consideraba erróneos. Sabiendo que la mayoría de los polímeros tienen una consistencia un tanto viscosa, Stephanie sospechó que podía haberse topado con algo interesante, pero primero confirmó que su solución cristalina no era producto de un proceso accidental de contaminación.

Los primeros análisis indicaron que la nueva fibra presentaba un récord de fortaleza y resistencia, sin embargo tuvo miedo de comunicar el descubrimiento a sus jefes por lo que repitió las pruebas una y otra vez para no quedar en evidencia por realizar un falso descubrimiento. Finalmente, la empresa asignó todo un equipo de sus científicos para rentabilizar el trabajo de Stephanie lanzando en 1971 el producto Kevlar.

Otros usos interesantes del Kevlar está en el de cables submarinos, tecnología espacial y frenos de automóviles. El Club de Supervivientes Kevlar, una alianza entre DuPont y la Asociación Internacional de Jefes de Policía, ha documentado al menos 3 mil 200 vidas salvadas gracias al uso de la fibra inventada por Kwolek.

“Cuando piensas en lo que he hizo, es increíble. Hay literalmente miles y miles de personas vivas gracias a ella”, indicó al diario USA Today un exdirector del Club de Supervivientes Kevlar, Ron McBride, cuyo propio hijo pudo salvar su vida gracias al Kevlar de su chaleco mientras servía como asesor naval en Irak.

Stephanie Kwolek fue la primera mujer en recibir la medalla Lavoisier, otorgada por DuPont para distinguir los logros sobresalientes de sus empleados. Stephanie Kwolek falleció el 18 de junio de 2014. Entre sus logros se destacan 17 patentes y múltiples reconocimientos a su carrera científica.

Darina Silverstone: @DarinaSilver

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