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¿Quieres entender la reforma educativa? Habla con una maestra

La reforma educativa es más bien una reforma laboral que representa un retroceso en los derechos que ya se habían obtenido; las evaluaciones estandarizadas ignoran los contextos locales y dan preferencia a conocimientos sobre normatividades y legislaciones.

maestras CNTE

El movimiento magisterial exige y defiende el derecho a la educación gratuita. Las maestras no son invisibles, están en pie de lucha y son mayoría en el movimiento magisterial.

Lamentablemente la semana pasada, México se pintó de rojo. La represión estatal a través del uso de la “violencia legítima”, que no es más que ese desdoblamiento del Estado que le permite llevar a cabo acciones paraestatales dentro de la “legalidad” y permanecer en la impunidad, dejó otro saldo rojo, esta vez en Nochixtlán, Oaxaca, en un episodio similar al de Aguas Blancas, Atenco y Ayotzinapa.

Es otra vez el Estado diciéndonos que no podemos, que no debemos exigir justicia, y otra vez son esos y esas rebeldes, las y los que desobedecen, quienes nos enseñan una lección de dignidad.

En este contexto, la opinión pública se ha polarizado y los medios de comunicación han creado desinformación. Pocas personas conocen en realidad los motivos de la lucha magisterial, están enojadas porque llegan tarde a sus trabajos, están desesperadas de que la ciudad, (¿su ciudad?) Esté tomada por estos personajes que desconocen, pero de quienes afirman que “están ahí en vez de estar trabajando” y “por eso están como están”,  y se preguntan, “¿qué culpa tengo yo que sí trabajo?”, reflexiones como éstas pasan por las cabeza de todo aquel que se niega a informarse, que se sienta plácidamente a ver (tener de fondo) el noticiero de las tres y creer sin filtro todo lo que se le presenta.

Sin embargo, no hace falta más que acercarnos a las y los protagonistas para darnos cuenta de que las cosas no son como dicen en la televisión. En el campamento de resistencia que se encuentra en la Ciudadela, en la Ciudad de México, platiqué con algunas maestras de la Sección XXII de Oaxaca y escuché de sus voces lo que ya intuía, que no es un berrinche, que no son las plazas y que es necesario que toda la sociedad se sume a este movimiento para exigir justicia.

La maestra Rubí, un poco titubeante, acostumbrada a que los compañeros sean quienes toman la palabra, me compartió que están en las calles en defensa de la educación pública.

Con esta reforma estructural, la privatización se eleva a rango constitucional al quedar estipulado en el Artículo 3 de la Constitución que hay que “fortalecer la autonomía de gestión de las escuelas antes los órdenes de gobierno que corresponda, con el objetivo de mejorar su infraestructura, comprar materiales educativos, resolver problemas de operación básicos”, es decir bandera verde para que la iniciativa privada meta su cuchara en la educación.

Por otro lado, la maestra Laura Hernández, también de la Sección XVII, quien trabaja en el municipio de Huajuapan de León, Oaxaca, y que ha estado presente en numerosos desalojos, comentó que la reforma educativa es más bien una reforma laboral que retrocede en los derechos ganados por las y los trabajadores de la educación durante décadas.

Hernández aseguró que la imposición de la evaluación no tiene que ver con su ejercicio docente, según experiencias de otras entidades, las evaluaciones estandarizadas ignoran los contextos locales y dan preferencia a conocimientos sobre normatividades y legislaciones que nada tienen que ver con las materias impartidas o con el vínculo que tienen cada maestra o maestro en sus comunidades.

Las evaluaciones son instrumentos para imponer un modelo laboral que violenta los derechos de las y los trabajadores de la educación, como afirmó la profesora. “Esto es laboral, a mi me quitan mi derecho de ser maestra”, añadió que no es justo que después de 22 años de trabajo le digan: “usted ya no es apta para maestra”, tan sólo por no calificar en una evaluación estandarizada, tal como lo establece el artículo 53 de la Ley del Servicio Profesional Docente, donde se establece que a toda persona que no se presente a dicho examen, no se incorpore a los programas de regularización u obtenga resultado de insuficiente en su tercera evaluación se le darán por terminados los efectos del nombramiento correspondiente, sin responsabilidad para la autoridad educativa, lo que le dejará sin posibilidades de contratación en cualquier escuela, privada o pública.

La docente originaria de Oaxaca también mencionó la importancia de la presencia de las mujeres en los movimientos sociales. Ella esta segura de que “la fuerza de las mujeres es vital” y somos necesarias en todos los movimientos ya que “tenemos esa capacidad de movernos, escribimos, leemos, jugamos, tenemos la misma fuerza que el hombre”.

En el movimiento magisterial esa fuerza se siente y es mayoría, según cifras del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación, publicadas en su Informe 2015: Los Docentes en México, a nivel preescolar las maestras representan un 93 % de la planta docente, en primaria un 67 % y en secundaria un 52 %.

Lo que pide el movimiento magisterial es diálogo, verdadero diálogo para encontrar soluciones que resulten en un beneficio para todas las personas. Es importante que toda la sociedad se sume a este movimiento ya que es algo que nos afecta a todas y todos.

Dejemos de creer lo que nos dicen en la tele, volteemos a mirarnos a la cara, reconozcámonos en las otras personas que están ahí luchando por derechos que también son nuestros, pongamos el cuerpo con ellas y ellos, desde nuestra trinchera resistamos en colectivo, hay muchas formas de sumarnos a este movimiento social que sólo busca justicia.

Fotografía: El Financiero

Corina del Carmen

Comunicadora feminista, defensora de la alegría. Soñadora de otros mundos.

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