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Querido Callodehacha: de hombre a onvre

Callodehacha habla del feminismo como si éste fueran una unidad monolítica y bien definida, y no el conjunto de movimientos heterogéneos y posturas diversas que es; este videobloger quiere decirle a las mujeres “en otros lugares están peor, ni se quejen”, cuando lo que deberíamos pensar es: “se puede estar mejor, luchemos”.

Callodehacha

He aprendido que la receta del éxito es decirle a la gente justo lo que quiere oír, que sus prejuicios más horribles están en lo cierto, que no necesitan aprender ni averiguar más sobre un tema porque sus opiniones ya son las acertadas. Entonces no importa lo absurdo, incoherente y falaz que sea tu discurso, no importa que sólo sea una sarta de idioteces, te aplaudirán como si fueras un genio.

Así me lo demostraron los 78 mil likes y 189 mil shares del video de un tipo que se hace llamar Callodehacha y que echó una diatriba contra el feminismo. Es muy fácil crear mierda, mientras que combatirla toma tiempo, energía y requiere conocimientos y pensamiento racional, cuando dejarnos guiar por nuestros prejuicios es más fácil y cómodo.

Por lo regular no prestaría mayor atención a un youtuber de la que merece, pero el video de este tipo logró un gran alcance e incluso vi con tristeza cómo algunos de mis contactos lo compartieron. Así, me pareció necesaria una refutación, pues su mensaje puede causar mucho daño, al confundir y desinformar más de lo que ya está (confundida y desinformada) esta sociedad. Miren que no fue fácil, porque todo en este video es irritante, desde la mentalidad de este sujeto hasta su voz, acentito y lenguaje corporal. Pero hice un gran esfuerzo para emprender la tarea de la forma más desapasionada posible y no iniciar cada párrafo con un “mira, pedazo de imbécil”. Les advierto que esto va a estar espeso. Atásquense que hay lodo:

La estrategia de Callodehacha (le concedo que tenga la capacidad de pensar estratégicamente, en oposición a simplemente ser idiota) consiste en soltar una retahíla de argumentos falaces, información irrelevante y declaraciones falsas, de tal forma que abrume a quien lo escucha y parezca que de verdad está argumentando cuando sólo tiene diarrea verbal.

Empezamos mal el video, con una falacia de hombre de paja: está atacando una versión caricaturizada y falsa del feminismo. Nadie lo llama a uno misógino por ceder el asiento o tener pene. Después vienen algunos datos históricos sobre luchas y logros por los derechos de las mujeres. Es completamente irrelevante para el resto de la argumentación, pero da la imagen de que el chavo está bien documentado y le brinda una ilusión de legitimidad a lo siguiente que va a decir.

Lo que hace aquí es bien mañoso y hay que fijarse bien. Empieza por la vieja táctica de establecer “revoluciones canonizadas”, es decir, revoluciones que estuvieron bien porque ya quedaron en el pasado, pero que ahora son inútiles porque hace tiempo que triunfaron. O eso quieren hacernos creer sujetos como éste. En realidad, el triunfo de las luchas del pasado no implica que las luchas presenten no sean valiosas o necesarias. Lo irónico es que personas como Susan B. Anthony y Marie Curie tuvieron que enfrentar la burla y el desdén de los equivalentes a Callodehacha en sus tiempos. O dicho de otra forma, este tipo y sus simpatizantes se van a ver en el futuro como hoy se ven los que se oponían al voto femenino.

Éste será un argumento recurrente: en Medio Oriente están peor, ahí sí hace falta feminismo. El feminismo de acá es una burla, porque ya hay derecho al voto y todo eso. De nuevo, es un razonamiento falaz: el que las condiciones para las mujeres sean difíciles en otros lugares del mundo no implica que las mujeres de México no deban luchar para combatir las injusticias que sufren.

Pero de lo que se trata aquí es de poner luchas heroicas del pasado y otros lugares para hacer que las actuales y locales se vean ridículas. Por supuesto, el único conocimiento que Callodehacha parece tener del feminismo viene de los internetz. Así hace la tremendamente falsa e ignorante afirmación de que la lucha por tener las axilas peludas e indignarse porque haya mujeres que saben trapear “ocupan el primer lugar de la agenda feminista en México”. Es una mentira, una calumnia injuriosa y malintencionada. Voy a repetirme con respecto a mi texto sobre feminismo, pero es que los argumentos de este fulano son tan burdos y choteados que muchos de ellos ya los había contestado desde entonces:

En realidad las feministas hacen muchos trabajos de gran importancia: asesoran a mujeres que sufren de violencia doméstica o acoso laboral y crean espacios donde ellas puedan discutir sus problemas en seguridad; impulsan leyes en contra de la discriminación por género o a favor de la despenalización del aborto o del reconocimiento de los derechos laborales de las madres trabajadoras; crean organizaciones para proveer a otras mujeres de servicios de salud ginecobstétrica; buscan abolir prácticas sexistas normalizadas y para ello invitan tanto a mujeres como a hombres a cuestionar ideas sexistas que tienen interiorizadas; critican y ridiculizan a las autoridades eclesiásticas que promueven valores machistas; presionan a las autoridades civiles para que presten la debida atención a los crímenes que victimizan a las mujeres: violación, prostitución forzada, feminicidio…

Claro, no todas las feministas pueden ofrecerse voluntarias para ayudar a niñas de comunidades pobres. Lo que pueden y eligen hacer es mejorar sus condiciones en su ambiente inmediato, y tienen derecho a ello. Sí, reclamar el derecho a decidir no depilarse se ve muy poco heroico junto a hacer campañas contra la mutilación genital en África. Pero cada quien hace su lucha desde el medio en que le tocó vivir e incluso algo que parece tan intrascendente como la defensa del vello corporal tiene su razón de ser: va contra el doble estándar que socialmente se le exige a las mujeres de modificar su apariencia natural de formas (a veces dolorosas, e incluso peligrosas para su salud) que no se le piden a los hombres.

“El feminismo en México ha retomado el escenario principal en todos los medios de comunicación del país”. Eso parece asustar bastante a nuestro youtuber, pero tampoco es del todo cierto. Hubo una serie de manifestaciones multitudinarias en varias ciudades de México y esto tuvo la cobertura esperable de un evento de tal magnitud. Es cierto también que la discusión sobre feminismo y sexismo ha encontrado cada vez más espacios en diversos medios (en algunas publicaciones periódicas ya hay columnas dedicadas al tema). Pero lo que este tipo quiere hacernos creer es que el feminismo nos tiene invadidos por todas partes, que de alguna manera está conquistando nuestra sociedad.

Por supuesto, para ilustrar sus comentarios, Callodehacha se asegura de elegir las imágenes que más rechazo van a causar en su público, y así nos pone una foto de Andrea Noel con las piernas abiertas (como diciendo, “esta mujer no merece respeto”) y de chicas que iban topless con todo y no tener cuerpos atléticos (¡cómo se atreven!).

Luego viene con su definición de feminismo, empezando por decir que “a diferencia de lo que ella cree…” (y mete un clip de un performance de las Hijas de la Violencia) el feminismo busca la igualdad de derechos entre hombres y mujeres. Momento, ¿cómo sabe este güey que estas chicas, con su performance estrambótico y que sin duda no es para todos los gustos, se oponen al feminismo como igualdad de derechos? Siguen más falacias, más “revoluciones canonizadas” más afán por hacer ver a los movimientos contemporáneos como ridículos en comparación con las luchas de otros tiempos.

Aquí viene la mayor de las mentiras que dice este sujeto: en México las mujeres ya gozan de los mismos derechos que los hombres, y además, tienen más privilegios. Esto es absolutamente falso, como ya había explicado en mi entrada sobre el tema. En la ley podremos tener los mismos derechos, pero en la práctica la cosa es muy distinta, y las mujeres siguen sufriendo de violencia machista. De nuevo, esto es algo de lo que ya había hablado en otro lugar con más detalle; por cuestión de espacio y hueva me limitaré a repetir lo básico:

Una de las cosas más importantes que hay que entender es que el cambio en las leyes no es suficiente; las feministas también pretenden transformar la cultura. No sólo las leyes prohíben y dictan acciones: también existe la presión social. Por ejemplo, obviamente la ley no permite que un hombre golpee a su esposa, pero eso no es suficiente si muchos maridos siguen pensando que tienen ese derecho y muchas mujeres siguen aceptándolo como lo normal, si vecinos y parientes son indiferentes ante estos hechos, y si las autoridades correspondientes lo minimizan.

De poco sirve la igualdad en la ley si en las familias se sigue difundiendo la falacia de que hay actividades propias de mujeres y otras propias de varones; que las niñas deben ser princesas y los niños guerreros; que lo más importante para una niña es verse bonita y ser aprobada por los varones; que la feminidad se expresa en lo frívolo o que una mujer se realiza al convertirse en madre; que los celos son prueba de amor y que a veces los novios maltratan, pero no importa si su amor es sincero; que los hombres por naturaleza son infieles y que ni pedo, hay que aguantarlo; que las mujeres a las que les gusta el sexo casual son unas zorras, mientras que los hombres que cogen mucho son unos chingones.

Sobre eso de que las mujeres tienen más privilegios que los hombres:

Hay dos formas en las que las mujeres reciben un “trato especial” en nuestra sociedad. La primera deriva de la visión tradicional de los roles de género y se expresa en la caballerosidad (abrir la puerta, pagar la cena o el cine, etc.), las leyes que favorecen a las madres en caso de divorcio, la exención del servicio militar, o frases como “¡niños y mujeres primero!”. Todas vienen de la idea de que las mujeres son desvalidas por sí mismas y necesitan un hombre que las mantenga, las proteja y sirva de intermediario entre ellas y el mundo.

Considerar que personas adultas y perfectamente capaces son desvalidas e inútiles, que necesitan de la protección del “sexo fuerte”, o que sus aptitudes y funciones se reducen al hogar y a los hijos, no es privilegiarlas: es tenerlas como menores de edad. Y como a menores de edad no sólo se les brinda protección, sino que se les quita la autonomía, se reducen sus posibilidades de acción y elección y se les coloca bajo la tutela de alguien más. Obviamente, las feministas no están a favor de nada de eso.

Otra forma en que las mujeres reciben un “trato especial” es progresista y proviene del reconocimiento de que, por el hecho de estar en una sociedad sexista, las mujeres se encuentran en desventaja frente a los hombres. Esto se expresa en políticas públicas o programas sociales, como las cuotas de género en empresas o gobiernos y la creación de espacios seguros exclusivos para mujeres (como los vagones del metro). Idealmente, en un mundo no sexista estas medidas serían innecesarias.

Hay una tercera razón por la que las mujeres reciben un “trato especial” y tiene que ver con su condición biológica inevitable de hembras humanas, que implican cosas como los permisos de maternidad, el acceso libre y completo a servicios de salud ginecológica y obstetra, las ausencias al trabajo o la escuela justificadas en caso de malestar menstrual, o el derecho exclusivo a decidir sobre la interrupción del embarazo. De nuevo: esto no es privilegiar a nadie; es simplemente procurar que seres humanos puedan cubrir sus necesidades.

Nada como mostrar estadísticas para aparentar que uno está informado, aunque los números no vengan al caso ni se hable de qué significan. El hecho de que un porcentaje más alto de las niñas vaya a la escuela (98 % contra el 96 %, que tampoco es que digas “¡qué bárbaro!”), ¿a qué se debe?, ¿qué significa realmente? Callodehacha no se lo pregunta, no lo plantea, sólo tenemos que asumir que se debe a que “las mujeres tienen más privilegios que los hombres”, porque Callodecha lo dice.

Ahí estuvo su cherry picking. Pone situaciones en las que las mujeres de alguna forma tienen alguna ventaja en México, y luego pone situaciones horribles de otros países. Y con eso ya, ¡pum! demostrado que en México la cosa no es pa’ preocuparse tanto. Y todavía se pregunta si en México es un problema ser mujer. Con toda maña evita hablar de las situaciones horribles para las mujeres en nuestro país, de la violencia doméstica, de los feminicidios, de la prostitución forzada, del hecho que la ONU ha señalado que México es un país especialmente peligroso para las mujeres, que en promedio siete mujeres son asesinadas cada día en un año, que México es uno de los países con más feminicidios perpetrados con armas de fuego, en el índice de equidad de género, México se encuentra en el lugar 74, justo por debajo de Turquía, Sri Lanka, y Trinidad y Tobago.

Para el círculo clasemediero de Callodehacha y los que comparten muy campantes su video, las cosas podrán ir de maravilla (y será que no están conscientes de cómo se presenta el sexismo en su ambiente), pero lo importante aquí es que este tipo quiere decirle a las mujeres “en otros lugares están peor, ni se quejen”, cuando lo que deberíamos pensar es: “se puede estar mejor, luchemos”.

Luego dice que no quiere decir que en México no hay problemas, cuando realmente todo su choro se trató de minimizar los problemas de nuestro país. En efecto, dedica unas pocas palabras a reconocer que ahí están, mientras dedicó varios minutos a decir cómo en otros lugares están peor, que se ha avanzado mucho y que ahora las mujeres ya hasta tienen más privilegios.

Ahora se va de nuevo, a decir que “el feminismo en México lucha las batallas equivocadas”. De nuevo, ignora el trabajo valiosísimo de muchas feministas a lo largo y ancho de todo el país. Quiere reducir el feminismo a unas cuantas acciones extravagantes que ha visto en las redes sociales (sin preocuparse por entender sus motivos y significados). Luego otra falsedad descarada: que 6 mil mujeres marcharon para exigir su derecho a vandalizar el monumento por los 43 de Ayotzinapa y golpear a un par de hombres.

¿En serio puede haber alguien que crea que las 10 mil mujeres (no 6 mil, como dice) que marcharon ese día tenían como propósito el vandalismo y la agresión? Vamos, que si de verdad 10 mil personas se hubieran propuesto sembrar el caos y destrucción habría habido mucho más que sólo un monumento pintado y dos tipos abofeteados (recuerden que fueron 10 mil orcos los que sitiaron Helm’s Deep –dato geek del día).

Miren, personalmente pienso que lo de pintar el monumento fue un mal movimiento estratégico, y no porque crea en la santidad de los símbolos, sino porque al atacar el de de una causa que había unido a muchas personas nacional e internacionalmente, alienaron a mucha gente y dieron argumentos a los antifeministas. Yo entiendo que el asunto no iba contra los chicos de Ayotzinapa ni sus familias, sino reclamar a una sociedad que se movilizó por esos 43 muchachos de formas que nunca lo ha hecho por las miles de mujeres asesinadas y desaparecidas en este país. Pero no es fácil de entender para todo mundo y cuando quieres cambiar a la sociedad necesitas persuadir al mayor número de personas posible para que comprendan por lo que luchas y se te unan. Por cierto, ni yo ni Callodehacha estamos para educar a las feministas al respecto: ha habido mucho debate al interior del movimiento porque muchas de ellas no estuvieron de acuerdo con eso, y sin necesidad de que viniera ningún hombre a regañarlas.

Otra cosa, yo soy bien pussy y repudio la violencia en todas sus formas, y no me parece bien golpear gente. Pero no era como si el contingente feminista anduviera cazando hombres para darles cran; los dos individuos abofeteados eran, un fotógrafo que a pesar de las advertencias insistió en meterse en el grupo de sólo mujeres (que formaba algo así como una quinta parte del total del contingente), y un troll profesional dedicado a provocar gente en las manifestaciones. Que no eran inocentes transeúntes, pues (info de lo anterior aquí). Aquí nomás expongo el contexto; yo pienso que no está bien apalear pendejos, por más pendejos que estén. Por cierto, Callodehacha tiene por ahí un video diciendo que el bullying es necesario para que los niños tengan carácter y no sean “maricas”… Y pos no más, aquí les dejo para que ustedes completen el chiste.

Además, que no te haga bobo Jacobo. Aquí nos quieren hacer caer en una maña probadísima cada vez que se quiere manipular la opinión pública: se toma un acontecimiento controvertido para deslegitimar un movimiento completo y hacer que se dejen de hablar de los reclamos y propuestas de dicho movimiento para centrarnos en un asunto de relativa intrascendencia. Eso de los bofetones y las pintas fueron actos cometidos por un grupo minoritario. La razón por la que marchaban mujeres y hombres ese día era para protestar contra la violencia machista que se vive en México, de la cual hablaba unos párrafos más arriba, y a la cual Callodehacha tuvo la gracia de reconocer que existe. Pintar el monumento y golpear hombres no era el propósito de la marcha ni son ejemplos de los objetivos que persiguen los movimientos y organizaciones feministas. Callodehacha recurre a las falacias del cherry picking y la falacia de composición.

Tampoco los logros de Olga Medrano, Karen Achach, Nuria Diosdado vienen al caso. Lo que pretende aquí es plantear que las mujeres deberían estar haciendo lo que Olga, y no marchando. Pero ésa es otra falacia más, la falacia de oposición: el esfuerzo académico o deportivo no está peleado con participar en protestas o ser activista.

Luego saca de contexto la consigna “hombres no”, durante la marcha, que era simplemente la exigencia de que los hombres no trataran de convertirse en protagonistas del evento (como tendemos a hacer), no un grito de odio ni nada por el estilo. Lo de “verga violadora a la licuadora” es la exigencia de que se castigue a los violadores, que la mayoría de las veces quedan impunes, y no se debe tomar más literal que “pamba china con picahielo”. Nadie hasta ahora ha metido el pene cercenado de ningún violador a una licuadora.

Luego regresa a lo del monumento y hace otra falacia más: ad misericordiam, apelando al dolor de las familias que han perdido a sus hijos, como si las culpables de ese sufrimiento fueran las activistas que hicieron las pintas. Conociendo los antecedentes priistas de Callodehacha (me informaron que hizo campaña por Peña y Eruviel), no creo que le importen tantito los normalistas de Ayotzinapa ni sus familias, y me parece claro que sólo usa esto como pretexto para tirarle más tierra al feminismo.

Julión Álvarez… ok, estamos de acuerdo en que no deberíamos tomar en serio las pendejadas de ese tipo, cuya existencia (como la de Callodehacha) desconocía hasta el momento en que se armó esa tormenta de arena. Por otro lado, igual me parece buena señal que cuando alguien hace públicamente declaraciones de ese tipo encuentre un amplio rechazo entre la población.

“Para la agenda feminista en México…” de nuevo hablando como si el feminismo fuera una unidad monolítica y bien definida, y no el conjunto de movimientos heterogéneos y posturas diversas que es. De nuevo un hombre de paja: dice que las feministas denigraron a las mujeres que saben trapear o que les gusta atender el hogar o ser mamás. Falso, jamás fue por ahí la cosa, jamás dijeron nada por el estilo. Contra lo que se manifiestan es contra la idea de que el cuidado del hogar es exclusivo de las mujeres y que ellas no valen como personas si no saben hacerlo. ¿Que a Callodehacha le gusta trapear? Bien por él, pero todo su rollo al respecto es completamente irrelevante. Sí me sorprende que tenga título universitario, la verdad no lo parece.

Lo del vocalista de PXNDX… Sí, hubo mucha gente que lo criticó por mamón, pero esas críticas no las vi en ningún círculo feminista, ni como parte importante de una causa feminista ni nada por el estilo. Entonces, el uso de este caso para atacar al feminismo no es más que otra maña maliciosa del youtubero.

Entonces viene a hablar de Andrea Noel… A ver, güey, espera. ¿Cómo va a ser una batalla equivocada hacer todo lo posible para que se castigue a un hombre que le faltó al respeto, abusó y humilló a una mujer en la vía pública? Y no es que Andrea Noel haya sido idolatrada; ha recibido apoyo y solidaridad, que es diferente. Se ha ganado el respeto de mujeres y hombres porque decidió seguir con este caso hasta hallar a su atacante y ver que se aplique la ley, en vez de dejarlo de lado y tomarlo como “estas cosas pasan, qué se le va a hacer”, como nos tienen acostumbrados en los casos de agresiones de este tipo. Nada de esto se contrapone a la admiración que podamos sentir por Olga Medrano u otras mujeres destacadas.

“Eso no significa que vivamos en un estado que asesina mujeres ni mucho menos”; tienes razón, el caso de Andrea Noel no significa eso. Las cifras de feminicidios en el país sí significan eso. “Vivimos en un estado que reprueba estas prácticas y castiga estas conductas”; falso, sólo recientemente se ha atraído la atención hacia casos como éste, viralizados gracias a las redes sociales. La mayoría de las denuncias por acoso en lugares públicos quedan sin consecuencias, las autoridades y los ciudadanos los minimizan y normalizan, se nos convence de que no son gran cosa y de que es mejor dejarlos pasar. Incluso se violenta verbal y psicológicamente, a veces hasta institucional y físicamente, a las mujeres que deciden alzar la voz al respecto: Callodehacha no dice nada de los insultos y amenazas que recibió Andrea Noel.

“Ni bajar calzones ni que te los bajen te hace mejor ni más inteligente”, ni ser youtuber. Pero nadie está diciendo que Andrea Noel sea mejor ni más inteligente porque la hayan atacado. ¿De dónde saca eso este tipo? ¿A quién cree que responde con sus frases “ingeniosas”?

Sus siguientes declaraciones son igualmente incoherentes. Asegura que la mayoría de las mujeres rechaza este “feminismo ridículo”. Supongo que se refiere a la caricatura que ha trazado a lo largo de su video. Que por eso “estas ignorantes” dicen que siguen controladas por el “patriarcado”, entrecomillando la palabra, como si no creyera que existe tal cosa, lo que sólo habla de su ignorancia y falta de conciencia social. Por cierto, no se confundan, lo que se señala desde el feminismo es que muchas mujeres tienen interiorizados valores sexistas que nunca se cuestionan.

Es perfectamente posible que una mujer pueda sentirse realizada y feliz sin que le hayan lavado el cerebro. Nadie ha dicho que no, como nadie ha dicho que Callodehacha es un asesino por tener pene, como nadie ha dicho que pintarse las axilas la haga a una mejor persona. De nuevo, ¿a quién cree que le está respondiendo este fulano?

Ahora viene la cereza del pastel, este tipo nos va a decir cuál debe ser el verdadero feminismo: uno que busque la igualdad de derechos, en el que las mujeres gocen de libertad y respeto. ¡Duh! De eso es de lo que se ha tratado todo el tiempo. Es un feminismo que no se va a lograr simplemente llamándolo igualitarismo, porque, como expliqué alguna vez:

El igualitarismo es un término demasiado amplio que implica igualdad entre individuos, razas, géneros, clases sociales, etc; puede pedir igualdad de oportunidades o de resultados; puede alegar que las diferencias innatas entre individuos son irrelevantes para la igualdad de derechos, o puede negar que existan diferencias innatas; puede aceptar u oponerse a la meritocracia. Naturalmente, en sus acepciones modernas tanto humanismo como igualitarismo incluyen la equidad entre géneros como un principio cardinal, pero aún así se hace necesario nombrar de forma específica a las actitudes y valores encaminados hacia ello.

De algo estoy seguro: esa igualdad, libertad y respeto de la que habla no se van a conseguir haciendo lo que hace Callodehacha, es decir, minimizando las injusticias que enfrentan las mujeres, deslegitimando las luchas contra esas injusticias y ridiculizando a quienes las encabezan. La mentalidad de este yuotuber es precisamente un obstáculo para construir una sociedad más justa… y más inteligente.

Fotografía: Nomadx

Miguel Civeira: Ego Sum Qui Sum 

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