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¿Por qué no queremos onvres en las marchas feministas?

Los onvres siempre van al ataque para recordarnos por qué no los queremos ahí, marchando con nosotras; hay nachos progres, “periodistas” que juegan a la víctima, violadores y golpeadores que necesitan más explicaciones sobre los espacios separatistas.

marcha feminista

Siempre es lo mismo con los onvres. Siempre. Hasta cuando salimos a marchar por nosotras y para exigir al Estado y a la sociedad que nos miren como personas, tenemos que hablar de hombres. Tenemos que justificar por qué “no se nos antoja” marchar con ellos. Tenemos que tener su aprobación, asegurarnos de que no les molesta que salgamos entre nosotras (no solas).

Como no todas estamos de acuerdo sobre la presencia de varones en las calles cuando nos manifestamos, se crean contingentes separatistas y contingentes mixtos para que marchemos como más nos plazca, acompañadas por los “aliados del feminismo” (entre comillas, porque nunca podemos estar seguras de que sean aliados) o solas. ¿El feminismo es sobre elección, qué no? El chiste es que de acuerdo o no, como vamos a la misma batalla, vayamos todas. ¡Pero es que ni los putos contingentes separatistas pueden respetar!

Es muy simple por qué necesitamos contingentes separatistas. Para empezar, ya compartimos el espacio con machines 24 horas al día, 365 días al año: en la oficina, en el transporte público, en la casa, y a veces, en la bolita de amigos. Son nuestros padres, nuestros tíos y vecinos, nuestros jefes. Queremos protestar en un ambiente que sentimos conquistado por nosotras, en uno que nos parece seguro, en uno en el que no vayamos a echar los ojos para atrás mientras nos manspleinean sobre nuestro activismo. Pero siempre vienen al ataque los onvres, para recordarnos (ellos solitos) por qué no son bienvenidos.

El #24A

El año pasado, durante la marcha del #24A, por ejemplo, Carlos Mendoza del Mexican Times escribió un lamentable artículo titulado “La vez que fui agredido por feministas extremistas”. En él, relataba lo buen aliado que era de la causa y lo confundido que estaba con la reacción de estas mujeres y cuestionó: “¿Por qué piden “no más violencia” y actúan violentamente?” lo que le faltó añadir es “cuando yo no respeto las restricciones de quienes convocan, a fuerza de imponer mi voluntad irrumpo en espacios exclusivos para mujeres y hago oídos sordos cuando me piden que me retire”.

Este onvre es tan buen aliado del feminismo que pasó por alto la determinación de una parte de la marcha para que no hubiera presencia masculina y en lugar de respetar el NO, transgredió nuestro espacio. Tan buen aliado del feminismo que en lugar de reportar la marcha como un evento que tiene que ver con nuestras reivindicaciones y derechos, o de cómo por fin las mujeres de la Ciudad de México se unieron por una causa común (nosotras mismas), protagonizó un artículo victimista que, eso sí, le dejaría muchos clics. Porque eso es bien feminista.

Además, añadió el video de otro onvre al que le rociaron gas pimienta, omitiendo que el individuo entró a gritarle obscenidades a las compañeras. Más o menos como: “¿para qué hablar de lo que atañe la marcha si podemos hablar de… ya saben, nosotras, nenas?”, ¿neta?

La agresión durante la marcha del 8 de marzo

El miércoles 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, durante el transcurso de la marcha en la Ciudad de México, varias feministas fueron agredidas sexual, psicológica, verbal y físicamente por el Frente Popular Francisco Villa Independiente (FPFVI). De acuerdo con el comunicado de la Colectiva Gafas Violeta que pueden leer íntegro aquí así ocurrieron los hechos:

Alrededor de las 19:00 horas, un camión del FPFVI intentó avanzar en medio de la manifestación de manera impositiva y poniendo en riesgo nuestra seguridad y la de otras compañeras. Hicimos un llamado a que se respetara el espacio de la marcha y nuestro contingente, diciendo NO de manera contundente.

Como respuesta a esa negativa, los hombres que iban con el camión reaccionaron violentamente, varias recibimos empujones, insultos y amenazas. Acto seguido nos agredieron sexualmente a varias; ante esta agresión, diversas compañeras hicieron frente a los violentadores y ellos contestaron dándole un puñetazo en la cara a una, dicho golpe provocó que la compañera cayera al piso y cuando una de nosotras quiso auxiliarla aprovecharon para golpearla a ella también. Acto seguido, los agresores huyeron bajo la protección y cobijo de otros asistentes a la marcha, sin que se les pudiera dar alcance.

No sé qué más puedo añadir a esta parte para dejar claro mi punto. Es la misma lógica, la misma reacción violenta ante el “NO me toques”. Qué ironía. Qué machironía.

Los Machos Progres contra los que marchamos están entre nosotras

¿Recuerdan esta foto tomada durante la marcha #NiUnaMenos en Chile?

Ni una menos

Después de que este buen onvre, este aliado de nuestra lucha y sufrimiento se hizo popular en redes por su buen gusto, su tesón, su firmeza para exigir un mundo en el que nos sintiéramos seguras como él en ese momento (sin camisa), salió a la luz un testimonio de su ex pareja en el que narró que ese mismo día, Felipe debía estar cuidando a su hija (a quien además le debía pensión) pues había esquivado su resposabilidad diciendo que tenía trabajo. Ni que costara trabajo ser un macho progre.

O el video de Gabriela que denunció la violencia física que sufrió a manos de su ex novio dos años antes de encontrárselo ¿adivinan dónde? ¡Sí! En la marcha del Día Internaciónal de la Mujer 2017.

Si no entiendes que NO queremos marchar contigo, NO TIENES NADA QUE HACER AQUÍ

Los machos exigen pruebas irrefutables de nuestras denuncias porque ¡podríamos estar dañando la reputación de un buen hombre! Pero aunque llenáramos una enciclopedia (una machipedia) sobre los incidentes que nos llevaron a determinar que queremos espacios exclusivos, el macho que es macho, no lo entenderá. ¿Y qué creen? No tienen que entendernos, tienen que respetarnos.

Si te empeñas en entrar en un espacio en el que nadie te quiere, lo que te urge no es hacerte escuchar para que “no te discriminen por ser onvre” sino trabajar en tu masculinidad violenta y en tu capacidad para aceptar el rechazo, en tu ego de onvre herido que te hace sentir que se tiene que hacer tu voluntad.

Tú que estás cuestionándonos porque queremos marchar solas, o tú que ya estás comentando en el post sobre “cómo somos incoherentes por querer igualdad, pero sin ustedes” sin entender una sola palabra de lo que acabo de escribir, tú eres el motivo por el que queremos marchar sólo entre nosotras, por el que no te queremos ahí. Si no puedes respetar esto, no entiendes nada de feminismo, y no tienes nada que hacer en nuestra marcha. Quédate trolleando en Internet, ahí está tu lugar.

Fotografía: Vívelo Hoy

@KarenCymerman

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