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Protesta durante la ceremonia de graduación en Stanford

A través del hashtag #StanfordKnows, la comunidad universitaria solicitó que la administración hiciera pública la lista de violadores sexuales; en 2014, el Departamento de Educación de los Estados Unidos contabilizó 26 casos de violación ocurridos dentro de la Universidad de Stanford.

Stanford

El 12 de junio fue un día importante para los alumnos de la Universidad de Stanford, ya que ese domingo se efectuó la ceremonia de graduación número 125. Aparte de la foto de generación y la entrega de diplomas, la fecha fue significativa porque tomó un matiz diferente: a raíz de la ligera sentencia que recibió Brock Turner por violar a una joven detrás de un basurero (tres meses de prisión), los estudiantes aprovecharon la celebración para expresar su apoyo a la víctima.

De acuerdo con Verne, miles de graduados mostraron su repudio por la cultura de violación a través de pancartas en las que exigían que el juez Aaron Persky fuera retirado del caso, lo cual finalmente ocurrió el pasado jueves 16 de junio. Asimismo, algunos estudiantes traían en sus birretes el mensaje “1 in 3”, que es la proporción de mujeres que son víctimas de abuso sexual dentro del campus.

Ken Burns, documentalista que recibió el premio Emmy en 2010 por la serie The National Parks: America’s Best Idea, fue el encargado de pronunciar el discurso de graduación: “Miren, soy padre de cuatro hijas. Si una mujer les cuenta que fue abusada sexualmente, tómenla en serio y escúchenla”.

A su vez, el alumnado también pidió a las autoridades universitarias actuar de manera firme para combatir este tipo de delitos. A través de una petición en change.org que se difundió en redes sociales bajo el hashtag #StanfordKnows (Stanford sabe), solicitaron que se hiciera pública la lista de violadores sexuales que mantiene la administración en absoluta confidencialidad.

“Stanford tiene una lista con los nombres de los estudiantes que son responsables de abuso sexual y mal comportamiento”, se lee en la petición. “A pesar de la gran cantidad de pruebas recabadas durante las investigaciones previas, pese a que la universidad sabe que estas personas representan una amenaza, Stanford mantiene esta información en secreto”, puntualizan.

Las demandas de la comunidad universitaria no deben ser tomadas a la ligera. Los Angeles Times reportó que el Departamento de Educación de los Estados Unidos contabilizó 26 casos de violación en Stanford durante el 2014.

Ante el nivel cada vez mayor de disconformidad, los directivos de la institución alegan que este tipo de crímenes no serán tolerados y que ameritan la expulsión definitiva de quien se encuentre culpable; no obstante, en la práctica esto raras veces sucede, ya que la definición que la escuela tiene de violencia sexual es vaga y muy ambigua, lo que ocasiona que muchos agresores queden impunes de sus actos.

Fotografía: Verne

Redacción

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