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Para comprender el problema de la ablación

Actualmente cerca de 200 millones de mujeres en el mundo viven con los genitales mutilados; para 2030, se estima que 86 millones de niñas sufrirán algún tipo de mutilación genital.

mutilacion genital femenina

En el Día Mundial de Tolerancia Cero contra la Mutilación Genital Femenina los defensores de los derechos humanos celebran una victoria más, con la decisión que el pasado diciembre tomó el gobierno de Gambia para prohibir la también llamada ablación, una práctica que afecta más de la mitad de las mujeres en el país.

Quien la practique, podría ir a prisión hasta por tres años o cumplir cadena perpetua en caso de fallecimiento de la menor. Las multas establecidas para este delito se encuentran sobre los 50 mil dalasis (aproximadamente 25 salarios mínimos).

En 2011, Kenia, un país en donde una de cada cuatro mujeres ha sufrido amputación genital, declaró este acto ilegal. Egipto ya lo había hecho tres años atrás, pero la  población continúa perpetuando esta tradición. Para 2015 el 92 % de las esposas egipcias de entre 15 y 49 años ha sido víctima de la MGF, la mitad de ellas cuando tenía entre siete y diez años. La cifra dolorosa: el 60 % de las mujeres cree que debería continuar realizándose.

La ablación es común en 29 países africanos y algunas zonas de Asia y el Golfo Pérsico. De acuerdo con el último informe de la UNICEF, actualmente hay unas 200 millones de mujeres que viven con los estragos de la mutilación genital, que consiste en la eliminación parcial o total de tejido de los órganos sexuales externos de las mujeres (particularmente del clítoris) y representa una clara violación a los derechos humanos.

Hay al menos tres maneras de ejecutarla: clitoridectomía, que consiste en la resección parcial o total del clítoris y ocasionalmente sólo del prepucio; excisión, el corte parcial o total del clítoris y los labios menores y mayores (pueden ser sólo los menores); e infibulación, es decir, el estrechamiento de la abertura vaginal para crear un sello mediante el corte y la reubicación de los labios menores o mayores (puede incluir la resección del clítoris).

A pesar de que la MGF se relaciona con el Islam, es una práctica que existe mucho antes de que se profesara esta religión. El hallazgo de unas momias egipcias del 2000 a.C. que presentan este tipo de intervención podrían darnos una idea de su antigüedad.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) sus causas están más vinculadas con convenciones sociales sobre la preparación de las niñas para la adultez y el casamiento, basadas en falsas creencias como que esta amputación reduce la libido y esto evita las relaciones sexuales premaritales y las infidelidades.

“Se la asocia también a ideales culturales como la feminidad y la modestia, que incluye la noción de que las mujeres son ‘limpias’ y ‘bellas’ después de remover partes del cuerpo consideradas impuras”, indicó la OMS.

Aquí, algunos datos que sirven para comprender mejor el panorama de esta reprobable práctica misógina alrededor del mundo:

  • Se calcula que 44 millones de niñas menores de 14 años han sufrido MGF.
  • La mayoría de las víctimas de ablación son menores de cinco años.
  • Anualmente, tres millones de mujeres están en riesgo de ser mutiladas.
  • Para 2030 aproximadamente 86 millones de niñas en todo el mundo sufrirán algún tipo de mutilación genital.
  • Las zonas con mayor número de afectadas son: Gambia (56%), Mauritania (54%) e Indonesia (50%).
  • Entre el 18 y el 74 % (dependiendo del país) de todas las ablaciones son realizadas por médicos.
  • La práctica puede causar hemorragias graves, quistes, infecciones, infertilidad y complicaciones en el parto, entre otros problemas para la salud.
  • Desde 2008, más de 15 mil comunidades y subdistritos en 20 países han declarado públicamente el abandono de la mutilación genital femenina, incluyendo más de 2 mil comunidades durante 2015.

Karen Cymerman: @KarenCymerman

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