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Orgánico: por la sostenibilidad alimentaria

Si apoyamos a proyectos como Orgánico, contribuimos a la conservación de 200 especies de maíz criollo; en México, Monsanto controla los permisos de siembra experimental de maíz transgénico.

lechuga

Como saben, porque ya se los dijimos aquí en Antes de Eva, el cambio climático afectará los procesos de cultivo, lo que a su vez impactará en las economías que se sustentan de la agricultura, como la mayoría de América Latina.

De acuerdo con un informe conjunto de Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentaciónde (FAO), la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) y la Asociación Latinoamericana de Integración (Aladi), en este aspecto son las mujeres las más afectadas, ya que son ellas las que trabajan el 80 % de la tierra en países en desarrollo. En México, solamente un tercio (32 %) de las mujeres poseen la tierra que trabajan.

Además, las y los campesinos, frecuentemente se exponen a enfermedades ocasionadas por los químicos utilizados en el proceso agrícola. De esto se dio cuenta Alejandra Guzmán Olguín, una abogada de 37 años, quien inició la asociación civil Orgánico: productos naturales, la cual está comprometida con la conservación y aprovechamiento de los ecosistemas de cultivo.

En entrevista para Antes de Eva, Alejandra relató que  esta idea le pasó por la mente desde hace varios años y decidió ponerla en práctica cuando ella, junto con sus socios Azucena Serralde, agricultora, e Israel Núñez, economista, se juntaron para comenzar con lo que fue su primer huerto de lechugas, mismo que creció para conformar lo que hoy es Orgánico.

Guzmán recordó que todo empezó porque debido a su trabajo —en el que se dedica a la cooperación internacional para el desarrollo— conoce los convenios internacionales relacionados a la producción agrícola, a través de los cuales supo sobre los efectos de los pesticidas y los organismos genéticamente modificados (OGMS) en la salud. Como que generan cáncer en las personas cercanas al proceso agrícola, mujeres y hombres de todas las edades, según su vulnerabilidad. Expresó que en la actualidad aún no hay certeza de que estos daños se extiendan a quienes consumen estos productos.

La abogada aseguró que por estos motivos cada día es más importante que sepamos de dónde viene lo que comemos, y que evitemos los alimentos que contengan pesticidas como recomienda la FAO. Sin embargo, eso sólo lo lograremos si nosotras mismas los hacemos.

Así, en febrero de 2015 comenzaron en Zacatizingo, San Gregorio Atlapulco, Xochimilco, en la Ciudad de México. Azucena puso el terreno e Israel hizo los números. Y con ayuda de Don Pablo, Abek y el señor Narvaez (los productores), lo que comenzó como un huerto de lechugas hoy produce diversos productos orgánicos como huevo, miel, tunas, peras, guayabas, chiles serranos, mandarinas y naranjas. Y aunque la comunidad vecina al principio desconfiaron de ellos por su aspecto “citadino”, poco a poco se sumaron a este proyecto.

Guzmán contó que las y los agricultores locales ahora ya aceptan y buscan sus métodos de cultivo. Actualmente brindan asesoría para la producción de miel, por ejemplo, en la Asociación de los Sabores de las Flores.

Alejandra relató que también cuentan con maíz criollo o nativo;  existen casi 200 especies de maíz, pero sólo comememos cerca de 20 especies. Esto porque son las únicas que son comercializadas por las grandes empresas. Además de que llegaron a México Monsanto y sus semillas transgénicas.

Los cultivos hechos con semillas trasgénicas de Monsanto son peligrosos para la salud, el medio ambiente y la economía. De acuerdo con Greenpeace México, Monsanto controla cerca del 90 % del mercado mundial de semillas transgénicas y en nuestro país esta empresa es la principal beneficiaria de los primeros permisos de siembra experimental de maíz transgénico, lo que pone en riesgo a las variedades de maíz criollo.

Además, recordemos que Monsanto es el mayor productor a nivel mundial del pesticida Roundup, cuyo principal activo es el glifosato, el cual impacta negativamnte en la salud humana, como reveló un estudio conjunto hecho por la Doctora Stephanie Seneff, científica investigadora del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT), y Anthony Samsel, consultor de ciencias y colaborador del Foro de Vital Votes.

Las variedades de maíces criollos que siembran en Orgánico, son proporcionados por la Universidad Autónoma de México Campus Xochimilco (UAM-X) desde su banco de germoplasma. Estas variedades están en peligro de extinción, por lo que su siembra es también una vía de rescate.  La UAM-X también les asesora para asegurarse de que sus productos, o los de productoras vecinas, están libres de pesticidas.

Todos sus productos cuentan con una certificación participativa, la cual establece estándares a través de todas las personas productoras quienes en asamblea verifican los productos. Si no se cumple con los estándares impuestos, no se llevarán a la venta. Además, en el laboratorio de la UAM-X se verifica que los productos sean orgánicos.

La importancia del consumo de productos orgánicos es algo de lo que cada día nos hacemos más conscientes. Alejandra señaló que cada día vemos más casos de cáncer y creemos que son aislados, pero están relacionados estrechamente con la alimentación. Reflexionó sobre las personas que vivimos en zonas urbanas, vamos al súper o al mercado y los productos son caros, así que compramos lo que podemos o comemos comida procesada, que no siempre es lo más sano ni lo mejor para nuestro cuerpo.

Sin embargo, a pesar de los costos altos (para la salud y el bolsillo) cuando las y los productores tratan de vender sus cosechas no tienen éxito, ya que las personas prefieren los mercados, tianguis o los supermercados y tiendas de autoservicio. Es por esto que es fundamental el apoyo hacia estos proyectos sustentables.

Si cambiamos nuestros hábitos de consumo y apoyamos estos proyectos tendremos la certeza de que comemos productos de calidad, sin suciedad, pesticidas y OGMS. Apoyar proyectos como Orgánico, así como a comunidades independientes y sustentables, representa una manifestación de nuestra inconformidad con las empresas beneficiadas por la explotación agrícola a costa de la salud de las y los trabajadores de la tierra.

La también entrenadora de perros, nos habló sobre su relación con los animales en Orgánico, a los que considera listos y “sus amigos”, de los que obtienen productos. Las gallinas de la organización se desarrollan en espacios amplios y viven libres de hormonas y químicos.

También podemos sembrar y cosechar nuestros propios productos, Alejandra aseguró que no es nada difícil: no lleva más de 30 minutos diarios (mucho menos de lo que nos toma revisar Facebook) y es posible que sembremos en espacios de un metro cuadrado, los costos de producción son muy bajos y los beneficios a la salud, el ambiente y las economías solidarias son grandes. “La sostenibilidad alimentaria reduciría la pobreza y nos haría más sensibles”, precisó. Por eso, Orgánico imparte periódicamente cursos para gestionar tus propios huertos en casa.

Es necesario que hagamos conciencia sobre nuestro consumo. Guzmán expuso que aprendimos que la comida entre más grande y colorida es mejor y esto no es necesariamente cierto, muchas veces estos productos no son tan naturales como pensamos. Finalmente sentenció que a la larga todos los químicos utilizados en la producción de alimentos nos dañarán, no por intensidad, sino por exposición.

Redacción

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