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Nicole Montecinos Concejal: política feminista en Chile

Nicole tiene el ojo puesto en la Oficina de Asuntos Indígenas y en la agenda de género; entre las asociaciones en las que participa esta candidata se encuentra Pelon Domo, Coordinadora Feminista y Amigos del Cannabis.

Nicole Montecinos

“Hay que avanzar mucho en género en este país (Chile); todavía se cree que el feminismo es sinónimo del machismo, pero para las mujeres. Cuando entendamos que eso no es así recién podremos avanzar. El feminismo no tiene para los hombres ninguna de las consecuencias sociales negativas que el machismo tiene para las mujeres. Yo hablo siempre sobre género y aquí vivo con tres varones y ellos tiran ‘tallas’ (bromas) machistas para que yo saque mi discurso feminista porque lo ven como un show, y yo les digo ‘miren cabros, yo no soy grave, pero quiero enseñarles para que ustedes entiendan que están en una situación de privilegio en la cual ustedes son los que tienen que entenderme a mí, quienes deberían ponerse en mi lugar y no lo hacen’. El machismo, en broma o en serio es machismo, las tallas normalizan los comportamientos, los hacen aceptables, los minimizan, les despojan de su gravedad y los separan de sus —terribles— consecuencias y hay que luchar contra eso, hay que luchar para erradicar el machismo normalizado en nuestra vida diaria”, dijo Nicole.

El machismo es algo tremendamente arraigado en nuestra sociedad, y muy profundamente asociado —con justa razón— a la ‘derecha’ política que lo enarbola como parte de su plataforma, pero a través de la educación y la influencia cultural y social del mismo sobre todas las personas, éste permea y se presenta en hombres y mujeres de forma transversal, sin importar su ideología. La diferencia es que algunos optan por concientizarse y luchar contra él y otros no.

Nicole reconoce que en su partido los hombres tienen muchas de las mismas (malas) prácticas machistas que en cualquier otro lado, pero al menos como grupo se plantean una postura de igualdad que toma en consideración el género además de la clase. Aceptan que el problema existe, mientras que en tantos lados absurdamente aún se actúa como si nada pasara. Aun así, como mujer enfrenta ese doble trabajo de no sólo enseñar de género a externos si no a compañeros, y aunque es agotador, siente que por lo menos le toman en serio, algo que no harían en otros lados. Es una vara muy baja, claro, muy baja…

Ella

Cuando llegué a casa de Nicole la puerta estaba abierta. La calle desierta, pero llena de autos estacionados. Había árboles en ambos lados de la acera. La casa es antigua y de tres altos pisos, y una de sus mascotas bajó las escaleras y salió a recibirme, una colorida gata llamada Calma.

El living de Nicole está algo pelado, las altas paredes blancas se lucen desnudas excepto por un bello pero pequeño cuadro de una bicicleta, una pizarra en blanco y un cartel de campaña con la leyenda ‘Nicole Montecinos Concejal’ en el que aparece junto a Marco Enriquez Ominam. El patio trasero muy desordenado y me encanta, con plantas creciendo libres en todas direcciones, como una pequeña selva. Se ven los patios aledaños y al parecer es un sentimiento compartido por la cuadra, vive y deja vivir (a tus plantas). Me encanta, casi me quiero mudar ahí y pienso que debería pedirle que me avise si un día se cambia de casa.

“Vivo con tres personas” me contó. Comparten los gastos entre todas, incluyendo una tienda en el primer piso, Emporio Ñuke Mapu. También comparten lugares comunes y mascotas, al parecer, pues Calma y Sami, un pequeño gato blanco, pasean con gracia y desplante por toda la casa y por encima de la mesa y de su computador, demandando atención como cualquier gato que se respete.

Biografía

Nicole Montecinos Tripailaf nació en Santiago. Vivió allá hasta los 10 años cuando sus padres se separaron y ella y su madre regresaron a la tierra natal de la última, cerca de San José de la Mariquina. De San José pasaron a Valdivia en busca de mejores oportunidades, y de una mejor educación para Nicole, quien pasó por la escuela México y luego optó por el liceo Comercial, donde estudió Turismo.

“Nunca estuvo planificado que yo siguiera estudiando en la universidad”, explicó Nicole, “por eso decidí estudiar Turismo nomás, porque era más entretenido, ibas de paseo y filo, pero ahí conocí a mi profesora jefe que se llamaba Jessica Figueroa quien me dijo que no era tan difícil entrar a la U, que había créditos, becas a las que podía optar, y entonces yo le planteé a mis viejos que quería seguir estudiando y por qué no intentarlo”, añadió.

En la universidad Nicole comenzó a desplegar todo su nivel de esfuerzo, iniciativa y compromiso social. “Lo que más hacía era trabajar”, señaló. Trabajaba de garzona en el casino entre clases primero. Simplemente se acercó al mesón un día y pidió trabajo a una chica que le dijo “habla con la chica Marcela del casino grande, ella siempre recibe gente, así que voy al otro casino a preguntar por ‘la chica Marcela’ y sale una señora chiquitita y me dice ‘a ver qué querís tú’ y le expliqué que necesitaba trabajar. Ella tenía la concesión del casino y además una empresa banquetera con la que hacia los eventos a las diferentes facultades, y así estuve trabajando con ella, iba a clases, salía a trabajar, luego volvía a clases y así”, continuó.

“Estando en la U me metí a Pelon Domo (mujeres de luz), una asociación de mujeres indígenas. Quería aprender mapudungun, pensaba ‘cómo puede ser posible que no sepa’, mi abuelo sabía pero nunca me enseñó porque él pasó por esa etapa de que no querían enseñarle a sus hijos para que no fueran discriminados, y así me uní al grupo donde ganamos un par de proyectos de la CONADI (Corporación Nacional de Desarrollo Indígena); también estuve trabajando en el CEAM (Centro de Estudios Ambientales) como laborante, mientras aún trabajaba como garzona, y estuve haciendo ayudantías de comercialización turística. También estuve de laborante en el instituto, y así fue como me metí a trabajar en la unidad de proyectos de turismo con el profesor Ricardo Oyarzun. Por esa época me pidieron unos chicos que me tirara al Centro de Alumnos, pero tenía muchas ocupaciones por lo que que pedí un cargo en el que pudiera ayudar, pero que no me quitara demasiado tiempo, y no recuerdo bien cual fue, era algo como consejera, pero no ganamos… Y hasta ahora ese ha sido mi mayor incursión en la política… —se ríe— y de ahí salté a esto”, confesó. Bueno, por algo hay que empezar.

Género y asuntos indígenas.

Le pregunté a Nicole cuáles son las principales carencias con respecto al trabajo municipal, aquellas modificaciones que desearía implementar, y esto fue lo que me contestó: “mejorar la Oficina de Asuntos Indígenas, que es una oficina pequeña en la cual hay un solo funcionario quien trabaja tres veces a la semana y por lo tanto no tiene el tiempo suficiente para dedicarse 100 % al tema. Eso quiere decir, por ejemplo, que al momento de las postulaciones a CONADI él ayuda pero no lo suficiente, o sin mucho éxito, muchas veces con formularios mal llenados. Además él trabaja de concejal en Máfil (un pueblo cercano), razón por la cual tiene tan poco tiempo, y tampoco habla mapudungun, lo que le impide asesorar de forma completa a algunas personas. Se necesitan muchos más recursos”.

“Y  crear la oficina de genero que no existe y es como ‘lo nuevo’ que se viene, ya que de a poco algunos municipios han ido implementando esta oficina a partir de la creación del Ministerio de la Mujer. Lo que más me preocupa es lo que ocurre con las mujeres, el maltrato y el acoso callejero, pero también la diversidad sexual. Hay que empezar a hacer charlas en los colegios para evitar el bullying. En Finlandia hay un programa que se llama Kiva que se está expandiendo por la Unión Europea —pues el bullying es un problema a nivel mundial— el cual realiza intervenciones en edades donde el bullying comienza o es más fuerte; hablar sobre educación sexual, que aún es tabú en Chile: la masturbación femenina, el placer femenino, todas esas cosas que ni siquiera se mencionan y que hay que plantearlas; el municipio de Santiago sacó un libro de educación sexual que ha sido bastante polémico por ser muy explícito pero, ¿de qué otra forma podemos hablar de sexualidad? Hay que sacar los tabúes que tenemos en la cabeza, poder hablar de pene y vagina como algo normal, enfrentar estos temas sin trancas”.

“Muchos de estos problemas son por anteponer morales y perspectivas propias en lugar de tener un interés por proteger a la gente, a la mujer y legislar acorde al pueblo, como sucede con el aborto, siempre discutiendo si es o no vida, pero, ¿dónde está el respeto por la mujer para decidir? ¿Cómo va el Estado a decidir por ti? Además, cómo esperan prevenir si no hay educación sexual apropiada, y hoy mismo salió una noticia sobre que los anticonceptivos están en promedio costando un 66 % más de lo que deberían costar, o sea que las farmacéuticas elevan los precios para lucrar con nuestra salud y necesidades”, agregó.

Feminismo

Claro está que el problema de género trasciende una institución, una ciudad, un país, es algo cultural y social a nivel mundial, así que expandimos un poco el foco, salimos de la labor municipal y hablamos en términos generales, para que Nicole exponga cuáles son los temas en los que cree que hay que enfocarse.

“Hay que lidiar con el machismo, el sexismo en general, el acoso laboral, etc.; son muchos problemas a tratar. Por ejemplo en CONADI está en sumario nuestro director por acoso, y hubo una investigación al respecto de sus dichos misóginos pero yo también quise aclarar que él tenía malos tratos hacia todos los trabajadores, no sólo las mujeres, pero como los varones son ‘capaces de soportar más’ así entre comillas, no se quejaban de la situación para no quedar mal como hombres. Y esa es otra consecuencia del machismo, no puedes llorar, no puedes manifestarte, etc., y su silencio nos daña a todas, entonces no hay que bajarle el perfil a estas situaciones, hay que dejar de normalizar estos comportamientos. En Chile está muy normalizado el maltrato laboral, que el jefe grite y se refiera con groserías a sus empleados, y quizás por eso hay hombres que dicen que una exagera, porque en sus ambientes esos tratos son comunes, la denigración es común y constante y eso no tiene por qué ser así, un jefe no tiene por qué tratarte mal, o decirte weón”.

Nicole a sus 28 años tiene ya mucha experiencia de trabajo y participación en diversas instituciones, y Pelon Domo no es la única asociación feminista ni social en la que colabora.

“Además de Pelon Domo yo trabajo en un grupo llamado Coordinadora Feminista, en el cual he participado en dos cosas más que nada: el tema de entregar folletería y stickers sobre aborto seguro y libre, —señala un sticker sobre su computador que dice ‘yo decido y soy libre’—, para lo cual la organización recibe fondos del extranjero. Y ayudé en un evento que fue hace poco, el 28 de septiembre (el día del aborto), donde leímos testimonios en el mall y pasamos un documental acá en el emporio sobre la ‘línea de aborto’ en Chile, donde tú llamas y te hacen un asesoramiento con el tema del misoprostol. Y por ahí se va moviendo el tema.

Lo que hacemos es explicar cómo se toma la pastilla, cuál es la dosis, pros y contras, todo lo que dice la OMS porque (y para explicarlo al gobierno) la ley indica que uno no puede fomentar el aborto, pero nosotros informamos, no fomentamos. Es lo mismo que hacemos en ‘Amigos del Cannabis’: nosotros no fomentamos el consumo, solamente hacemos ‘reducción de daños’, explicamos a la gente en qué consiste la planta, sus efectos secundarios, cómo consumir, que no se debe mezclar, etc”, comentó.

Entre su trabajo, sus colaboraciones y su campaña política es poco el tiempo que Nicole tiene libre. Supongo que es una fortuna que su vocación y compromiso sean tan fuertes como sus convicciones. Las elecciones fueron el pasado 23 de octubre y aunque los pronósticos no son demasiado auspiciosos, por algo había que empezar. Además ganar no lo es todo. La campaña servirá para darle a conocer, para fortalecer su labor e imagen de servicio público, sus lazos, y ojalá sea el comienzo de una exitosa carrera que le lleve muy lejos, porque estoy convencido de que algo que necesitamos y mucho, en Chile y el mundo, son líderes feministas, mujeres feministas trabajando para convertir nuestros ideales en realidad. Y para eso se necesita apoyo y poder social y político, y que mejor que mujeres entregando ese apoyo y sosteniendo ese poder.

Felipe Oliva A.

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