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El otro mundo de Susanna Clarke: Las Damas de Grace Adieu

En Las Damas de Grace Adieu, tres mujeres que van contra los estereotipos del siglo XIX deben salvar a dos niñas de unos hombres que desean deshacerse de ellas para heredar sus riquezas; en la sociedad decimonónica tanto la magia como las mujeres se encuentran relegadas y las segundas deben matar el tiempo dedicándose al tejido y la lectura.

las damas de grace adieu

“¿Nunca has leído una novela inglesa? Pues no te molestes. No contienen nada más que bobadas sobre señoritas con nombres extravagantes que al final siempre se casan”.

Tom Brightwind

Susanna Clarke ama contar historias. Ya en su anterior y primer libro, Jonathan Strange y el señor Norrell, nos habíamos percatado de ello. En esta novela, a la par que se nos narran los accidentes en las vidas de Jonathan Strange, el señor Norrel, Stephen Black, Childermass, entre otros, las abundantes notas al pie y las divagaciones de algunos personajes daban cuenta de un sinfín de sucesos fantásticos ocurridos en distintos momentos históricos, pequeños “cuentos de hadas” independientes del tronco narrativo principal que daban muestra de la amplia capacidad imaginativa de la autora.

Evidentemente, Clarke no quedó satisfecha y publicó el libro de cuentos Las damas de Grace Adieu (ilustrado por Charles Vess, quien ya ha trabajado con autores de la talla de Neil Gaiman), con el cual amplía el mundo que creó en su obra anterior, una Inglaterra en el siglo XIX en la que la magia y los seres feéricos son reales. Con este libro, la escritora busca no sólo desahogar sus ansias por contar historias, sino también saldar una cuenta pendiente: la ausencia casi total de personajes femeninos activos. En la obra anterior de la novelista, los principales personajes femeninos, lady Pole y Arabella Strange, si bien resultan atractivos, terminan siendo las típicas damiselas en peligro a las que nuestros protagonistas deben salvar (eso sí, del problema en el que ellos mismos las metieron). Esto resulta un tanto insatisfactorio para el lector, principalmente porque, en más de una ocasión, se hace referencia a mujeres que destacaron en la antigüedad en las artes mágicas. Afortunadamente, se logra indemnizar considerablemente dicha falta en los ocho cuentos que conforman la obra.

Con un estilo que funde la narrativa de Oscar Wilde, Jane Austen, lord Dunsany y los hermanos Grimm, el lector es testigo de las historias fantásticas más variadas. En el relato En el monte Lickerish, Susanna Clarke recicla el cuento de Rumpelstiltskin y nos muestra a una joven que utilizará toda su astucia para adivinar el nombre de un duende con el que ha contraído una deuda. En La señora Mabb,  una chica ve arrebatado el amor de su vida por culpa de una misteriosa mujer, y no dudará en confrontarla con tal de recuperar lo que es suyo, aunque todo indica que nada es lo que parece cuando se trata de la señora Mabb. Antickes y Frets nos cuenta los intentos de María, reina de Escocia, para hacerse con el trono de su prima Isabel con la ayuda de la condesa de Shrewsbury, quien posee una magia muy especial. El cuento El duque de Wellington extravía el caballo, nos trae de regreso al héroe que venció a Napoleón y que ya habíamos conocido en Jonathan Strange y el señor Norrell, quien llega al pueblo de Wall (creado por Neil Gaiman en su novela Stardust) y posteriormente conoce a una extraña doncella que parece tener el poder de tejer el futuro y cuyo bordado no muestra nada prometedor para el duque.

En un homenaje a la narrativa epistolar gótica, Alessandro Simonelli deberá encontrar la forma de salvar a cinco hermanas de las garras de un elfo al tiempo que descubre algo sobre su propia identidad en El señor Simonelli o El viudo duende. En Tom Brightwind o Cómo se construyó el puente mágico de Thoresby un médico judío y su amigo duende llegan a Thoresby, un pueblo dirigido por un hombre cuya esterilidad se ve reflejada en el pueblo mismo. John Uskglass y el carbonero de Cumbria retoma al personaje del Rey Cuervo y el estilo de cuento tradicional en el que una persona de clase alta debe doblegarse ante alguien de nivel inferior. Y, finalmente, es el cuento Las damas de Grace Adieu el que posee un cariz intensamente feminista. En éste, tres mujeres que van contra los estereotipos del siglo XIX no sólo deben salvar a dos niñas de unos hombres que desean deshacerse de ellas para heredar sus riquezas sino que también le darán una lección de magia a nada más ni nada menos que Jonathan Strange.

Tanto en la novela como en los libros de Clarke existen dos mundos ocupando el mismo espacio: el mundo de los hombres y Tierra de Duendes. Pero de vez en cuando una puerta se abre en alguno de los dos mundos y permite el acceso y salida de uno y otro. En Las damas de Grace Adieu descubrimos la existencia de un tercer mundo igual de mágico, misterioso e inexplorado por los hombres que Tierra de Duendes: el mundo femenino. Mientras que en Jonathan Strange y el señor Norrell se nos dice que la magia lleva cientos de años sin practicarse y ahora es algo meramente teórico (por lo menos hasta la llegada del señor Norrell y Strange) resulta que todo este tiempo ésa fue la versión masculina de la historia. Como nos muestran algunos de los cuentos, las mujeres son tan capaces, y hasta más, de practicar la magia, como los hombres. Y es que en la sociedad decimonónica tanto la magia como las mujeres se encuentran relegadas y las segundas deben matar el tiempo dedicándose al tejido y la lectura. Pero la autora nos muestra que tanto hombres como mujeres son iguales, experimentan las mismas pasiones y que ambos son capaces tanto de los actos más nobles como de los más viles. De esta forma, e igual a como ocurre con la Tierra de Duendes, de vez en cuando una puerta se abre entre el mundo de los hombres y el de las mujeres, tan parecidos y diferentes a la vez, pero igual de mágicos. Este libro es esa puerta.

Alonso Núñez Utrilla

Licenciado en Lengua y Literaturas Hispánicas por la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM. Es corrector de estilo. Ha colaborado en las revistas Penumbria, Punto de partida, Punto en línea, Primera Página y Marabunta. Publicó el libro de cuentos Terapia de shock en la editorial Ediciones y punto.

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