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Mujeres en el arte: el paradigma de Frida Kahlo

Frida Kahlo abrió una brecha para las artistas mexicanas, pero es tiempo de voltear a ver otras obras contemporáneas; la instalación Las nobodies de Nayla Altamirano se centra en las mujeres que pierden la vida al cruzar la frontera con Estados Unidos.

Frida Kahlo

Con sólo mencionar su nombre todos los mexicanos y otros tantos extranjeros piensan en su enorme ceja y en un sinnúmero de cuadros contextualizados en un terrible y doloroso accidente. La siempre celebre: “Pies para que los quiero si tengo alas para volar” está hasta en la sopa, hay miles de souvenirs con su rostro, se siguen haciendo películas, documentales e investigaciones alrededor de su vida y muerte.

Frida Kahlo con arte folclórico surrealista, una lucha política interminable, la libertad sexual, sus enormes y largas fiestas a las que todos en algún momento nos hubiera gustado asistir, marcó de manera tajante el reconocimiento de las mujeres en el arte.

Es complicado quitarle los ojos de encima a una imagen que no sólo ha dado “fama” a nuestro país, sino que también ha sido pantalla y tope para el desarrollo, conocimiento y expresión de las artistas mexicanas, y no es que Frida no merezca el reconocimiento, pero no debería seguir “opacando” a nuestras artistas contemporáneas, ¿cuantos hemos oído hablar de La Congelada de Uva, de Minerva Ayón, Blanka Amezkua o Nayla Altamirano? ejemplos de mujeres cuyo trabajo está más allá del arte plástico, que rompe con esquemas preestablecidos socialmente, criticándolos. A través de sus obras plasman ideas sobre la existencia y fortaleza de un género que ha luchado por años (desde mucho antes que Frida Kahlo) por la equidad, el reconocimiento y empoderamiento más allá de los genitales.

Como seres críticos y pensantes es importante mirar hacia todos lados, dejar de consumir lo ya digerido por una sociedad que nos quiere bajo control. Dejar de prestar atención a una Frida Kahlo rebelde pero controlada, con una convicción de cambio pero muerta. Sí, hay muchas otras artistas que están “fuera de control” pero vivas.

Frida Kahlo

Por ejemplo Congelada de Uva, que continúa en acción. Seguramente la recordarán por su performance del 2012 en donde defecó sobre una bandera mexicana en pleno Zócalo de la ciudad; una crítica realmente severa no sólo hacia el gobierno del país, sino también a todos aquellos que conformamos esta teoría del “cada vez estamos peor”. Nayla Altamirano, creadora de instalaciones con elementos audiovisuales y esculturas como Las nobodies cuyo tópico son las mujeres que pierden la vida al intentar cruzar la frontera norte del país. Blanca Amezkua y su instalación a partir de estambres y elementos orgánicos en honor a los 43 normalistas desaparecidos en Guerrero 43 for them (43 para ellos).

Estas mujeres y muchas más levantan la voz, los pinceles, las fotos y su propio cuerpo por el placer y la lucha, para que nos volvamos ecuánimes. Nuestra revolución femenina no se posa sólo en Frida Kahlo. Hay todo un mundo con ideas que no surgen como consecuencia de poseer una vagina, surgen de un corazón y del sentido común.

Varios museos en México le abren las puertas a las mujeres contemporáneas creativas, les ofrecen las mismas condiciones y facilidades que a cualquiera. Es altamente recomendable que nos demos una vuelta al Museo del Chopo, al MAM (Museo de Arte Moderno), Museo Jumex, Museo de Mujeres (MUMA), entre otros, que cambiarán tu visión. Provocar el cambio es lo que quieren y muchas de estas mujeres lo logran.

Rompamos con esas imágenes construidas o reconstruidas por los medios manipuladores sin importar el género, las preferencias sexuales y el físico, simplemente abramos la mente. Rompamos paradigmas a partir de la conciencia, del conocimiento. Exploremos todos los medios y consumamos lo inconsumible: la equidad. Porque si Frida marcó el inicio, estas artistas marcan el camino.

Mumm-e Toledo: @mumm_e

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