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Mujeres que patean traseros: África (Parte 2)

Aqualtune era una princesa que dirigió personalmente a sus tropas en la Batalla de Mbwila contra los portugueses; en la cultura nigeriana las mujeres gozaban de una equidad inusitada.

mujeres africanas

Después del éxito que tuvo Black Panther en taquilla quise hacer una recolección de mujeres africanas que patearon traseros en diferentes momentos de la historia.

Aquí está la segunda parte:

Aqualtune: De princesa a esclava a reina

Época: Siglo XVII

Civilización: Kongo

Aqualtune era una princesa, hija del soberano del Reino del Kongo. Dirigió personalmente a sus tropas en la Batalla de Mbwila contra los portugueses que invadían el reino. Los portugueses ganaron la batalla y masacraron a los congoleses, ejecutaron al rey y capturaron a sus hijos, llevándolos como esclavos a las plantaciones en Brasil. Ella misma fue capturada y convertida en esclava; como muchos de sus compatriotas, sufrió la traumática travesía por el Atlántico.

Poco después de haber llegado a Brasil, Aqualtune, embarazada, huyó con algunos de sus guerreros hacia la selva, en donde fundó Angola Janga (hoy Palmares), un reino africano en medio de la selva del Amazonas… ¡Muy adecuado nombre, por cierto! Desde Angola Janga, los soldados de Aqualtune asaltaban los asentamientos europeos, recibían a los esclavos escapados de las plantaciones portuguesas e impedían el avance colonial hacia el interior del continente.

Su hijo Ganga Zumba reinó como un gobernante poderoso, pero el apogeo de Angola Janga llegó a su fin en 1694 cuando tropas portuguesas destruyeron la comunidad y masacraron a su población.

Mino: Las amazonas de Dahomey

Época: Siglo XIX

Civilización: Dahomey

El reino de Dahomey, en el actual Benin, era una sociedad de orgullosa tradición guerrera, llamada por los europeos “la Esparta Negra”. Uno de sus mayores orgullos era el cuerpo de mujeres guerreras, las Mino (o “amazonas”, como las llamaron los europeos). Eran mujeres entrenadas en combate desde su juventud, preparadas para resistir al dolor y al cansancio y luchar sin dar cuartel al enemigo. Las Mino eran muy temidas por las naciones rivales de Dahomey y rara vez conocieron la derrota. Incluso los conquistadores franceses les temían.

Se cree que el origen del cuerpo se remonta al siglo XVIII, y probablemente partiera de tradiciones ya existentes, como la costumbre de los reyes de tener guardias personales compuestas por mujeres, o las partidas de cazadoras de elefantes (llamadas Gbeto), que se caracterizaban por su ferocidad.

Las guerreras ocupaban un lugar de honor en la sociedad de Dahomey. Vivían en el palacio y se les asignaba una dotación que incluía alcohol, tabaco y esclavos. Los hombres tenían prohibido tocarlas sin su consentimiento, bajo pena de muerte para el infractor. Sé lo que están pensando y sí: ellas son la principal inspiración para las Dora Milaje, las mujeres guerreras de Black Panther.

Tras la conquista francesa en la década de 1890, el cuerpo de las Mino fue disuelto. Se dice que tras la derrota algunas de ellas sedujeron a los soldados franceses en sus campamentos y luego los asesinaron mientras dormían. En 1978, un historiador encontró a la última Mino sobreviviente. Su nombre era Nawi y aún relataba sus combates contra los franceses. Murió al año siguiente con más de un siglo de edad.

La revuelta femenina que doblegó al Imperio Británico

Época: siglo XX

Civilización: Nigeria

En la cultura nigeriana las mujeres gozaban de una equidad inusitada: podían participar en el gobierno y en la economía, y a su vez se esperaba que los hombres ayudaran en el hogar. Esto era visto por los conquistadores británicos como un signo de barbarismo, una situación inaceptable que conducía al desorden. Las leyes británicas privaron a las mujeres nigerianas de muchos de sus derechos tradicionales y abolieron sus órganos de gobierno.

Aun así las mujeres nigerianas mantuvieron una vigorosa tradición de organizarse colectivamente para defender sus intereses ante el gobierno colonial. Varias asociaciones de mujeres fueron creadas y hubo protestas públicas encabezadas por ellas.

Con la crisis mundial del capitalismo a partir 1929 llegaron nuevos impuestos para las mujeres de la etnia igbo de Nigeria, que continuaban con las actividades mercantiles y económicas que por tradición siempre habían dominado.

Las protestas fueron iniciadas en la población de Oloko por una viuda llamada Nwanyereuwa, que con los nuevos impuestos no habría podido mantenerse. Pronto se unieron a ella otras mujeres, que a su vez enviaron hojas de palma a otras poblaciones para invitar a las mujeres a la revuelta, que rápidamente se extendió por toda la colonia a una escala inaudita.

Un comité compuesto por tres mujeres, Ikonnia, Mwannedia y Nwugo se encargó de coordinar el movimiento. Eran conocidas por su inteligencia, habilidad política y compromiso total con la lucha. Sus estrategias incluyeron marchas, plantones, ocupación de espacios públicos, bloqueos de carreteras y rodeo de las casas de funcionarios coloniales como “poniéndoles sitio”. En ocasiones grupos de mujeres entraron a las cortes bailando y se quitaban la ropa para el horror de los policías y jueces.

A pesar de la represión colonial, que en ocasiones fue violenta, la revuelta logró su cometido. La posición de las mujeres en Nigeria mejoró considerablemente. Se les permitió ocupar cargos políticos y lugares en cortes de justicia nativas que era la tradición. Además, la lucha de las mujeres igbo ha sido una fuente de inspiración para movimientos feministas en Nigeria desde entonces y hasta nuestros días.

Si te perdiste la primera parte, dale clic aquí.

Escritor, bloguero y nerd profesional. Sus amigas feministas tuvieron la bondad de explicarle cómo estaba la cosa y desde entonces trata de ser menos cretino.

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