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Los 15 centímetros más peligrosos

Los tacones acarrean problemas en talones, rodillas, cadera, espalda y cuello, descansa de ellos de vez en cuando; algunas actividades pueden contrarrestar los efectos negativos de los zapatos altos, como hacer ejercicio y comer gelatina.

tacones

Dejemos de lado la historia de cómo surgieron los tacones, ¿a quién le interesa realmente cómo lucia el rey Luis XIV? La verdad es que con esa peluca nadie querría ver sus pies, pero en su época causó revuelo al ser visto y pintado con unos zapatos que lo despegaban del suelo. Por supuesto, todos querían estar a su nivel y al siguiente minuto los tacones llegaron para quedarse.

Hoy en día tenemos una enorme cantidad de estilos, hasta para aventar al cielo. ¡Cuidado cuando caigan! Literalmente podrían perforarnos el cráneo. Sí, conozco una tétrica historia en la que una pareja discutía: comenzaron a aventarse cosas que tenían a la mano y cuando la mujer se quitó los tacones todo se acabo, el tacón pego perforó el cráneo de su compañero, matándolo instantáneamente. Así que sería una buena idea que dentro de tu mochila metas un par de estos.

Los tacones nos hacen ver más altas, estilizan la forma de la pierna, mejoran tu equilibrio, te dan cierto meneo al caminar y pueden provocar interesantes fantasías. Todo esto suena maravilloso, pero, ¿que tal se sienten? Según una investigación de la Universidad de Alabama, en Birmingham, entre 2012 y 2014 aumentó el número de mujeres que llegan lesionadas de pies, tobillos, rodillas, columna y cuello por el uso de estos sexys accesorios. En este período alcanzaron un total de 123 mil 355 pacientes con esta problemática en Estados Unidos.

Estos zapatos crean una mala postura, la columna se apoya en dos pequeñas partes de las plantas de los pies, puntas y talones, lo que provoca dolor de pies, talones, rodillas, cadera, espalda y cuello; las vértebras de la columna empiezan a desgastarse más, lo que produce envejecimiento de los discos intervertebrales o degeneración discal, que con el paso del tiempo trae compresión de los nervios y la probable necesidad de una cirugía.

No es necesario que satanicemos los tacones, pero tampoco los subestimemos. Es una cuestión de equilibrio: come bien, toma mucha agua, trata de hacer ejercicio, sal a correr, ve a nadar, haz yoga o lo que mas te guste. Eso va a fortalecer tus huesos y ayudará a tu postura. Come gelatina, las propiedades de ésta, ayudan a la recuperación diaria de nuestros cartílagos. No te olvides de tomar agua, la hidratación en nuestro cuerpo es muy importante y ayuda a que los huesos retengan de mejor manera el calcio. Si puedes, de vez en cuando descansa de ellos, no necesitas usarlos para seguir luciendo sexy y glamourosa.

Los accesorios nunca podrán sustituir la actitud de una mujer segura, y como dice Carolina Herrera:

“El verdadero estilo no se puede comprar con dinero. El estilo es algo sutil que se muestra en los pequeños detalles. No es la ropa que se usa, es la forma en la que se actúa, se mueve y se habla”.

Mumm-e Toledo: @mumm_e

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