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La ciencia ficción es nuestra: Sisters of Tomorrow, de morras para morras

La antología reúne las obras de las primeras escritoras de ciencia ficción anglosajona; además de los relatos incluye un ensayo que explica cómo nos despojaron de este género que en principio fue nuestro.

libros escritos por mujeres

El estereotipo dice que la ciencia ficción es un Club de Toby, pero eso no siempre ha sido así. ¿Acaso no fue Mary W. Shelley quien sentó las bases de la ciencia ficción moderna con Frankenstein? Pues aunque la historia las ha borrado e ignorado, en las décadas formativas del género hubo grandes escritoras, artistas y editoras que dieron un importante impulso a esta forma tan peculiar de literatura.

Sisters of Tomorrow es una antología publicada en 2016 que reúne obras de las primeras mujeres de la ciencia ficción anglosajona. En esta colección se pueden encontrar textos narrativos, poemas, ensayos e ilustraciones publicados en las décadas de los 20, 30 y 40, en algunas de las revistas más icónicas del medio, como Amazing Stories y Weird Tales.

¡Hay mucho que aprender aquí! El prólogo y distintas introducciones, de la mano de los compiladores Liza Yaszek y Patrick B. Sharp, ofrecen información sobre los orígenes y desarrollo de la ciencia ficción. Cada obra viene precedida de una semblanza de la autora, y así se puede saber que muchas de ellas fueron personajes realmente extraordinarios. Por ejemplo…

  • Lilith Lorraine (1894-1967) fue toda una mujer del Renacimiento: fue escritora, editora, ensayista, periodista, avicultura y locutora de radio, entre otras actividades. Se identificaba como feminista, socialista y cristiana. Sus poemas exaltan las proezas de la ciencia y el gran potencial de la humanidad para dominar el cosmos. Sus ensayos critican tendencias culturales que ella percibía ya en su época: desde la decadencia de la educación que deja el humanismo por la tecnocracia, hasta un estancamiento de la ciencia ficción que se vuelve cada vez más estereotipada.
  • Margaret Brundage (1900-1976) fue una de las artistas más celebradas del pulp. Famosa por las portadas que realizó para la legendaria Weird Tales, cargadas de gran sensualidad y erotismo, y que hicieron escuela. Aunque dibujó muchas damiselas en peligro, también se caracterizó por sus personajes femeninos fuertes y activos. De ideas progresistas, Brundage ayudó a fundar y administrar el South Side Comunity Art Center, para fomentar el arte y la cultura afroamericana en Chicago.
  • Edith Eyde “Tigrina” (1921-2015) tuvo una participación fundamental en el nacimiento de la cultura de fans de la ciencia ficción, como fundadora y editora de diversos fanzines. Además, ella fue la fundadora de Vice Versa, la primera revista hecha y dirigida a mujeres lesbianas, que trataba desde asuntos relacionados con los derechos de la comunidad hasta reseñas artísticas y literarias. Sus poemas, de tema fantástico, especulan sobre sexualidad y sororidad.

El grueso del libro está integrado por relatos. Algunos de los que personalmente me llamaron más la atención son:

  • Out of the Void, de Leslie F. Stone (1905-1991) nos cuenta un viaje sideral a un planeta desconocido. Nuestra protagonista es una mujer que fue instruida por su padre en todas las actividades masculinas (combate, exploración, caza, etc.). Ella y su acompañante se separan al llegar al nuevo planeta y se ven en dos facciones diferentes cuando empieza una lucha contra la esclavitud y la supremacía racial.
  • Shambleu, de C.L. Moore (1911-9187) es un clásico relato pulp sobre un contrabandista espacial (un antecedente de Han Solo) que conoce a una criatura femenina de perturbadora belleza que entraña un peligro latente. Moore es una de las más grandes prosistas del pulp, y su maestría no le pide nada a Lovecraft o a Howard.
  • Space Episode, de Leslie Perrie (1920-1970) es quizá el relato más abiertamente feminista de todos. En él, una tripulación de astronautas (dos hombres y una mujer) sufren un accidente reingresando a la Tierra. Ante la parálisis de sus compañeros, antes arrogantes y altaneros, es la mujer quien mantiene la calma y se enfrenta con valor a la situación. El cuento fue polémico, y recibió tanto elogios de las lectoras como cartas airadas de onvres indignados.

Los demás cuentos ofrecen excelentes ejemplos de ciencia ficción temprana: misterios con científicos locos, especulaciones sobre posibilidades tecnológicas, comedias basadas en situaciones extraordinarias… Una muestra del talento tan diverso de estas pioneras. Algunas de ellas tuvieron un paso fugaz por la literatura especulativa, mientras que otras desarrollaron carreras de muchas décadas, pero todas dejaron huella. Por ejemplo, Lucille Webster Holling hizo una sola portada para la revista pulp Oriental Stories, pero con ello creó una tendencia duradera en el arte de estas publicaciones. Entre otras obras que me llamaron la atención se encuentran los poemas fantásticos de Leah Bodine Drake, y las ilustraciones de Dolly Donnell.

Es súper recomendable el ensayo final de la escritora Kathleen Ann Goonan, para entender por qué estas mujeres fueron borradas de la historia de la ciencia ficción. Goonan nos cuenta de la discriminación que han sufrido las mujeres en este campo, incluyendo cómo muchas de las pioneras tuvieron que firmar sus trabajos sólo con sus siglas o con pseudónimos masculinos (Alice Bradley Sheldon publicó bajo el nombre de James Triptree, Jr. durante 10 años antes de revelar su verdadera identidad). Los ejemplos de situaciones injustas que se han dado a lo largo de las décadas y hasta los tiempos actuales causarán la indignación de quien los lea. Ahora Goonan invita a las mujeres a reconquistar la ciencia ficción.

Si te gusta la ciencia ficción y te interesa saber más sobre su origen, disfrutarás mucho este libro. Es también una ventana a una época perdida en la que la vida literaria de una nación estaba más en las revistas que en los libros, cuando había docenas de estas publicaciones, con tirajes que alcanzaban los centenares de miles de ejemplares. Y claro, una oportunidad para hacer visibles a muchas de las pioneras que contribuyeron a darle forma al género que tantos fans amamos.

Escritor, bloguero y nerd profesional. Sus amigas feministas tuvieron la bondad de explicarle cómo estaba la cosa y desde entonces trata de ser menos cretino.

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