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La bicicleta: una historia de libertad

Annie Cohen recorrió el mundo en una bicicleta en 1894, por 10 mil dólares; el uso de la bicicleta revolucionó el mundo de la moda femenina, pues la indumentaria victoriana era muy incómoda para pedalear.

mujeres en bicicleta 1900

“La bicicleta hizo más por emancipar a la mujer que cualquier otra cosa en el mundo”, Susan Brownell.

Cuando pensamos en andar bici nos viene a la mente un hobbie divertido y amigable, sin embargo pocos se imaginan que dar un paseo en bicicleta, fue un comportamiento mal visto en las mujeres a finales de siglo XIX, poco después de su aparición en 1861 gracias a los herreros franceses Pierre y Ernest Micheaux.

Dentro de los prejuicios de la época no se consideraba correcto que las mujeres dieran paseos en bici, algunos argumentos médicos decían que el uso podría provocar esterilización y aborto. Otros condenaban su uso por cuestiones morales pues se decía que provocaban formas de excitación sexual, había miles de razones que prohibía su uso, pues era una época en la que se le negaba a las mujeres derechos políticos, sexuales y sociales.

Deseosas de libertad, muchas mujeres no se detuvieron ante los prejuicios de la época y se atrevieron a tomar la iniciativa de subirse a una. La primer mujer que recorrió el mundo en una bicicleta fue Annie Cohen, en noviembre de 1894. A esta joven, carismática e inmigrante judía —oriunda de Lituania— dos socios de un club bostoniano le ofrecieron 10 mil dólares si recorría el mundo en una lapso de quince meses. Como tenía que mantener a tres hijos, aceptó, y con éxito logró cumplir la apuesta.

Un par de años más tarde, Susan Brownell, líder feminista norteamericana también se convirtió en una ciclista con la idea de desafiar los roles femeninos que imponía la sociedad y declararía al New York Sunday World : “La bicicleta hizo más por emancipar a la mujer que cualquier otra cosa en el mundo. Le da a la mujer la sensación de libertad y seguridad en sí misma. Cada vez que veo una mujer manejando una bicicleta me alegro, porque es la imagen de la libertad”.

El uso de la bicicleta también influyó en la revolución del mundo de la moda, pues la indumentaria victoriana con vestidos largos, ampones y corsés era bastante incómoda para el pedaleo. Así se crearon los bloomer, que eran una especie de pantalones bombachos. Algunas mujeres optaron por usar ropa masculina para viajar con más facilidad y el corsé empezó a agonizar, y como sabemos, años más tarde desaparecía del mundo de la moda femenina.

La bicicleta hoy en día es utilizada en muchos países por hombres y mujeres por igual, es un medio de transporte bastante amigable con el ambiente que ayudó a las mujeres a tomar las riendas de su luchar en favor de sus derechos, pues andar en bici es quizá la mejor metáfora de la libertad. El verbo “pedalear”, entonces, equivalía a avanzar por el camino de la equidad. Al final de cuentas, no importa si somos mujeres o hombres los que andamos en bicicleta, pues estoy segura que la sensación que sentimos es similar.

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