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Inyecciones de bótox para combatir el vaginismo

Esta chica luchó durante años contra el dolor vaginal hasta que descubrió el bótox; “Me sentí muy esperanzada con este procedimiento por primera vez en mucho tiempo y no quería que me decepcionara… de nuevo. Me afectaría mucho”.

Lara Parker es la mujer que se atrevió a documentar el proceso con el que disminuyó el dolor vaginal que padece, utilizó inyecciones de bótox y le demostró a otras mujeres con el mismo problema que hay alternativas y solución para este padecimiento.

En los últimos cinco años, a Lara le diagnosticaron dolorosas condiciones vaginales:

1. Vaginismo, básicamente es la tensión de los músculos vaginales.

2. Vulvodinia, se trata de dolor vulvar crónico sin causa.

3. Vestibulitis vulvar, dolor intenso durante el intento de introducción vaginal, ya sea coito o tampones.

4. Cistitis intersticial, vejiga dolorosa en ocasiones por disfunción del suelo pélvico.

5. Endometriosis, cuando el tejido endometrial se encuentra fuera del útero en otras partes del cuerpo.

6. Una disfunción del suelo pélvico general como resultado de esto.

Lara intentó solucionar estos padecimientos con años de terapia físicatrabajo de dilatación, en el que usó un instrumento para expandir los músculos de la vagina. Sin embargo no tuvo mucho éxito.

Un día comenzó a informarse sobre las inyecciones vaginales de bótox y estaba tan desesperada que se arriesgó a probarlas. Intentó durante varios meses encontrar a un ginecólogo que pudiera realizarle dicho procedimiento pero no tuvo suerte, ya que el bótox no está aprobado clínicamente en Estados Unidos para tratar problemas vaginales.

Sin embargo, actualmente se realizan varios estudios sobre sus efectos en el dolor vaginal y pélvico.

Finalmente, Lara llegó a Roxbury Institute, un centro de cirugía plástica en Beverly Hills especializado en procedimientos personalizados.

El bótox es una inyección de neurotoxina, básicamente es que impide que los músculos se contraigan. Cuando las mujeres tienen unas condiciones similares a las de Lara, sus músculos están en constante estado de contracción, lo que causa el dolor. Así que, si el bótox detiene esto, lo ideal sería que parara también el dolor.

“Al ir al procedimiento estaba muy nerviosa. ¿Y quién no lo estaría? Estaban a punto de introducirme unas agujas muy largas en mi sensible área vaginal.”

Lara estaba nerviosa por si no funcionaba. “Durante los últimos siete años, he intentado muchas cosas para aliviar el dolor con estas condiciones, y muy poco ha ayudado. Me sentí muy esperanzada con este procedimiento por primera vez en mucho tiempo y no quería que me decepcionara… de nuevo. Me afectaría mucho.”

El procedimiento duró 10 minutos, en efecto fue muy doloroso para Lara.

“Me dolía bastante pero pude soportarlo usando gas de la risa (óxido nitroso) y recordándome que valdría la pena al final.”

Lara explicó que le llevó dos años de terapia física para introducir un dilatador de tamaño mediano en las terapias físicas. “Pero cuando lo utilicé después del bótox, entró sin ni siquiera sentirlo. Estaba tan embargada por la emoción en ese momento que empecé a gritar. Sin dudarlo eran lágrimas de felicidad.”

La siguiente prueba fue seguir con la terapia física, normalmente un momento de temor extremo. Pero con el bótox, esta resultó una experiencia totalmente diferente. “Podía realizar la mayoría de ejercicios con poco malestar. Y aunque no era 100% indoloro fue una mejoría que casi no podía creer.”

“El bótox no lo cura todo. Tendré que poner mucho de mi parte para llegar a donde quiero. El bótox fue el punto de partida, no me malinterpreten, pero para obtener realmente los resultados que quiero, tengo que usar dilatadores, ir a terapia física y hacer estiramientos todos los días. Pero, dicho esto, la diferencia entre la terapia física antes del bótox y después del bótox era sinceramente asombrosa.”

Según los médicos con los que Lara estuvo en contacto, las inyecciones vaginales de bótox pueden ser efectivas hasta seis meses, y puede que necesites inyecciones adicionales para mantener el alivio del dolor. Sin embargo, debido a que el bótox vaginal es relativamente nuevo y todavía se está investigado, aún no hay unas directrices de tratamiento oficiales.

Para Lara las relaciones sexuales con penetración aun no son fáciles, sin embargo, el tratamiento de estas condiciones durante los últimos años le enseñaron que existen muchas formas de intimidad que no incluyen la penetración real.

Fotografía: Buzzfeed

Gabriella Nava

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