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Hidden Figures: una película sobre empoderamiento y sororidad

La narrativa de esta cinta resalta que una de las herramientas más importantes contra la discriminación y el machismo a nivel cultural es la sororidad; en Hidden Figures Katherine es retratada en un ambiente que rompe con el estereotipo de “hogar roto” en el que se suele encasillar a las personas negras.

talentos ocultos

 Desde los trailers esta película me encantó, con una puesta en escena y un cast realmente potente que prometía contar una historia fascinante, de forma fascinante. Y me parece que lo logró, esto le valió tres nominaciones a los Oscars 2017 por mejor película, mejor actriz de reparto y mejor guión adaptado.

La primera vez que escuché la historia de las mujeres ‘computadoras’ —término que se acuñó para referirse a personas primero, en su mayoría mujeres, y máquinas después— debe haber sido por el 2013 o 2012, cuando investigaba para una novela que comencé a escribir por esa época. La protagonista de uno de esos artículos que leí en esos años era Katherine Jonhson, la misma mujer que el 2015 recibió la ‘presidential medal of freedom’, un premio y honor que entrega el presidente de Estados Unidos en persona, en ese momento Barack Obama, a ciudadanos estadounidenses que han contribuido de gran forma al desarrollo, éxito o gloria del país, y quien en esta película ocupaba el rol protagónico interpretada por la grandiosa, hermosa y tremendamente talentosa actriz negra (muy popular por su rol en Empire) Taraji P. Henson. Cómo fue que NO la nominaron los Oscars este año es algo que no entiendo.

Hidden Figures, o Talentos Ocultos en español, es protagonizada por la ya mencionada Taraji, la ganadora del Oscar Octavia Spencer, y la cantante y actriz (también presente en otra de las nominadas a mejor película para este año, Moonlight) Janelle Monaé. Las acompaña el también nominado al Oscar por su rol en Moonlight, Mahershala Alí, Kevin Costner y Jim Parsons, a quien muchos recordarán por su rol de Sheldon Cooper en TBBT.

La historia está basada parcialmente en hechos reales, ya que junta tres mujeres que no coincidieron ni trabajaron juntas y las ubica en un mismo momento y un mismo lugar de la historia, por motivos narrativos. Se centra principalmente, eso sí, en las aventuras y desventuras de Katherine Jonhson, una genio de las matemáticas cuyos ‘talentos ocultos’ ayudaron a calcular la trayectoria de los primeros viajes espaciales, y a quien incluso se le pidió corroborar los cálculos de las primeras computadoras IBM que la NASA comenzó a emplear.

Ya en la segunda guerra mundial era muy común utilizar mujeres para realizar trabajos de cálculo para el lanzamiento de mísiles y otras coordenadas, principalmente porque les podían pagar menos, porque se le consideraba un trabajo metódico y mecánico que no requería mucho uso de razón o ingenio (incluso lo llegaron a promocionar comparándolo con táreas de limpieza, como para echar más leña al fuego), y porque los hombres o estaban en táreas más ‘elevadas’ o en batalla. Es más, durante la SWW las mujeres ocuparon con gran éxito todos los espacios laborales que tradicionalmente habían usado los hombres, pero cuando los hombres volvieron de la guerra ellas fueron en su mayoría nuevamente relegadas al hogar, a pesar de haber probado sobradamente tener todas las capacidades requeridas para realizar cualquier clase de trabajo (y que la distinción era meramente cultural y forzada por hombres que no querían que las mujeres tuvieran las libertades que el trabajo otorga, como un sueldo propio e independencia). Pero volvamos a la película.

La película maneja con mucha sutileza los temas de raza y género. Sin ser explotativa es clara y directa, lo cual es importante y beneficioso como herramienta de enseñanza. Es importante destacar que las mujeres y las personas negras fueron explícitamente excluídas de muchos espacios laborales por siglos, y es por eso que no pudieron participar de muchos logros, así como tampoco salir de la pobreza o ‘lograr algo con sus vidas’ con la misma facilidad que los hombres blancos.

Hasta mediados de los años 60 las mujeres de raza negra tampoco podían votar, y las mujeres en general no podían aplicar por un crédito hasta los 70. Imaginen cómo afecta eso a cosas como, por ejemplo, querer tener tu propia casa, auto, o iniciar un negocio. Toda la desigualdad que aún existe hoy es producto de legislación instaurada deliberadamente para crearla y mantenerla, y no, como muchos machistas y racistas gustan de creer, de una ‘superioridad natural’ de los hombres o los blancos. Además, suele suceder que las historias de las mujeres y personas de color que han realizado grandes aportes, logros e invenciones pasan desapercibidas, se esconden o se ignoran. Algo que incluso ha sucedido con esta película, la cual no ha recibido todo el apoyo que se esperaría del mundo del feminismo ‘mainstream’, manchado por el mismo racismo que llevó a las suffragettes originales a no incluir a las mujeres negras en su lucha por el voto.

Hidden Figures es una película hermosa, muy bien actuada y con una banda sonora sublime y acertada. Taraji destaca por sobre todas las demás personas en esta película, y su historia conmueve profundamente —tanto a nivel personal como laboral— porque ejemplifica todos los desafíos que una mujer y una persona negra debe enfrentar para triunfar en la vida. Katherine era una mujer viuda y con hijos, intentando mantener una familia en una época en la que las mujeres y las personas negras tenían muy pocas oportunidades, y haber salido a adelante a pesar de todo eso, lograr tener una vida completa, con éxito personal y laboral, y con un legado que la llevó a ser una figura pública y reconocida a nivel mundial, es un enorme logro. Enorme.

Es importante entender que esta historia da especial importancia a la vida sentimental de Katherine porque es un lugar común (y muy racista) el mostrar a las mujeres negras —y a la gente negra en general— atascada en unos pocos y muy ofensivos estereotipos, y romper esos estereotipos retratando una mujer educada pero humana, sensible y vulnerable pero a la vez fuerte y capaz, inteligente y empática, es relevante y necesario. Retratar un hogar amoroso y cálido en contraposición con los tan expuestos hogares rotos en que gustan de encasillar a esta comunidad.  Un padre presente y por opción en lugar de uno ausente.

También es importante insistir con que las mujeres no necesitan ‘ser como un hombre’ para triunfar o ser exitosas en la vida —entiéndase eso como adoptar características asociadas al constructo social de hombre. Las mujeres no quieren ‘ser hombres’ como absurdamente dicen algunos machistas, sólo buscan tener sus mismos derechos y estar en una situación social y cultural de igualdad donde los hombres renuncien a sus injustos privilegios (porque el marco legal no lo es todo, ni lo son los ‘derechos’ determinados dentro del mismo). Y segundo, porque es importante demostrar que se puede aspirar a tener tanto una vida laboral exitosa como una vida personal exitosa a la vez sin que eso signifique que careces de capacidad o ambición por querer sentirte realizada en todas las facetas de tu vida; sin que enfocarte en tu trabajo signifique que serás una mala madre o una mujer sola y “amargada”, sin necesidad de creer que por tener un hogar feliz fracasarás en tu carrera, sin necesidad de creer que debes comprometer o renunciar a la una o la otra. Estamos tan acostumbrados a películas donde la mujer que se enfoca en su carrera es retratada como mala, fría o egoísta, y tantas donde la mujer que dedica tiempo a su familia es retratada de retrógrada, ignorante o sumisa, que películas que desafían esa imagen (y muchos estereotipos más) son muy bienvenidas.

También es un punto importante aclarar que esto no lo pueden lograr solas. En este caso Katherine tiene el apoyo de su madre y su esposo. Los hombres usualmente no se preocupan de este tema porque se considera como algo sobreentendido que la esposa se ocupará de la casa y los hijos para que él quede libre para ocuparse de su carrera, e incluso hoy en día donde ambas partes trabajan es la mujer la que sigue teniendo que ocuparse de las labores domésticas y de los hijos, y contra la que se usa a los hijos como argumento a la hora de evaluar su disposición o su compromiso laboral. Es importante resaltar esos dobles estándares e injusticias tan arraigadas en nuestra sociedad. Un hombre cuya esposa se ocupa del aspecto doméstico de su vida es visto como un hombre que tiene todo bajo control, mientras que una mujer cuyo esposo le ‘ayuda’ en el aspecto domestico de su vida es vista como una mujer que no es capaz de ocuparse de todo y cumplir con todas sus ‘obligaciones’ de mujer. Es una exigencia absurda y contraproducente. Si la mujer se ocupa de su familia entonces se dice que deja de lado sus obligaciones laborales, pero si no lo hace se le tilda de egoísta e irresponsable y de no estar ‘completa’. En fin.

La película es entretenida y como ven, da pie para muchas conversaciones. Los roles de Octavia y Janelle en los papeles de Dorothy Vaughan y Mary Jackson respectivamente, son también muy transgresores e importantes, además de históricos e inspiradores. La película también retrata de manera genial la amistad y apoyo entre estas tres mujeres, potenciando la narrativa de que una de las herramientas más importantes contra la discriminación y el machismo a nivel cultural es la sororidad, el potenciarse unas a otras; mujeres ayudando a mujeres a llegar más lejos, a ser mejores, sin una pizca de vanidad ni envidia, y sin pelear por un hombre. Mujeres profesionales, inteligentes y decididas, luchando por lograr sus sueños, todas juntas.

Hidden Figures es una gran película para explorar la historia de la interseccionalidad (la relación entre raza, género y otros factores de identidad social), incentivar la conversación actual sobre estos temas, e inspirar a niñas y mujeres a perseguir sus sueños, y a los hombres a dejar de sentirse dueños de los espacios relaciones con la ciencia y no luchar contra ellas sino aceptarlas, respetarlas y trabajar con ellas. Para esto último es importante un cambio cultural profundo, pero las películas han demostrado tener la capacidad de generar impactos positivos en la población y ser el puntapié inicial para el progreso.

Espero que si no la han visto la vean —dejé cualquier spoiler fuera precisamente para eso—, que quienes la hayan visto la hayan disfrutado y obervado con un ojo crítico, y que la película pueda inspirar a cambios positivos y animar más niñas y mujeres a no renunciar a sus sueños sin importar cuantas barreras culturales o de otra índole se presenten en su camino.

Felipe Oliva A.

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