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Hablemos de grisexualidad

Los grisexuales no se identifican con ninguna de las letras en LGBTTTIQ;  graysexual es un concepto no muy popular entre la población general, incluso puede ser confuso por sus tantas variaciones.

manos blanco y negro

La diversidad sexual es un tema que ha tenido mayor visibilidad entre la población general, esto gracias a que ahora se aborda con mayor frecuencia en reportajes, series, películas, programas de televisión, documentales y un largo etcétera. Y claro, porque la comunidad LGBTTTIQ ha luchado contra la ignorancia.

Pero, ¿qué pasa con las personas cuya sexualidad no encaja con ninguna de esas etiquetas?

Pongamos todos los conceptos en orden. Supongamos que la sexualidad como concepto tiene un color blanco y que la asexualidad un color negro. Hay  personas que se consideran a sí mismas no muy sexuales, o no muy asexuales. Ni negro ni blanco. De esos ambos extremos se deriva el espectro gris, de donde surge la identidad graysexual, en español gris-asexualidad.

Esta definición se inclina más hacia el espectro negro de la asexualidad. En otras palabras, la población gris- asexual, grisexuales o asexuales grises, de acuerdo con Asexual Visibility and Education Network, puede incluir, aunque no limitadamente, a aquellos que:

  • Normalmente no experimentan atracción sexual pero la experimentan a veces.
  • Experimentan atracción sexual, pero con un impulso sexual bajo.
  • Experimentan atracción sexual e impulso sexual, pero no lo suficientemente fuertes como para llevarlo a la práctica.
  • La gente que puede desear y disfrutar el sexo, pero sólo bajo unas limitadas y específicas circunstancias.

Para comprender más este concepto puedes ver el documental I’m Graysexual del director Christopher Stoudt, un interesante proyecto que pretende darle visibilidad a las personas que no encajan perfectamente en ninguna etiqueta.

Graysexual es un concepto no muy popular entre la población general, incluso puede ser confuso por sus tantas variaciones. A la gris-asexualidad también se le puede añadir una orientación sexual como “gris-heterosexual” e incluso una identidad de género a la etiqueta, y así con todas sus largas derivaciones.

Es importante crear espacios para personas que no se ajustan claramente a las etiquetas porque sus identidades y sus experiencias son reales y también importantes. Hacerles ver que no son las únicas persona que experimentan algo muy particular.

Redacción

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