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Espadas de la sororidad: el cómic que reivindica a las mujeres reales y ficticias

¿De qué trata este cómic? La palabra clave es: sororidad; el villano no solamente es un hombre, sino que es el príncipe azul de los cuentos de hadas.

Swords of Sorrow

Ahora que la película de la Mujer Maravilla ha renovado el interés en las heroínas del cómic, quiero platicarles de una miniserie extraordinaria que apareció en 2015, Swords of Sorrow. Chequen nomás el concepto y entenderán por qué es tan emocionante.

Se trata de un crossover masivo que reúne a una multitud de heroínas de cómic y pulp, prácticamente todos los personajes femeninos de los que la editorial Dynamite tenía la licencia para publicar. Algunas de ellas son personajes tan antiguos como la literatura decimonónica (Irene Adler), mientras otras son estrellas nuevas del mundo del cómic (Jennifer Blood). Reunidas por una misteriosa mujer conocida sólo como ‘la Viajera’, y dirigidas por la tríada de Vampirella, Sonja la Roja y Dejah Thoris, su misión es detener a un supervillano cósmico que amenaza la existencia misma del multiverso.

El proyecto estuvo a cargo de Gail Simone, veterana escritora de cómics, una de las mujeres más celebradas del medio y que ha trabajado con personajes femeninos tan importantes como la Mujer Maravilla y Sonja la Roja, pero también con íconos de la talla de Superman. Una voz feminista en el mundo de los cómics, Simone ha sido crítica de la representación de los personajes femeninos en las viñetas y es quien acuñó el concepto de “mujeres en el refrigerador”. Empezamos bien.

Como la Viajera en su historia, Simone se encargó de reunir a un superequipo de escritoras de cómics, apodadas las She-vengers. El equipo incluía a Mairghread Scott, Nancy A. Collins, Willow Wilson, Leah Moore, Marguerite Benner, Emma Beeby y Mikki Kendal. Mientras Simone escribió la serie principal, las otras She-vengers fueron autoras de los tie-ins y one-shots que complementaban la historia. El resultado es un cómic con una extensión de cerca de 500 páginas y una gran importancia histórica.

Fíjense que hubo un tiempo en el que la literatura pulp y los cómics de superhéroes estaban llenos de mujeres, y me refiero no sólo a los personajes, sino a las escritoras y artistas. En la Era Dorada, este entretenimiento no era el exclusivo club de Toby en el que se convertiría a partir de los ultraconservadores años de la posguerra. Fue esa reacción tradicionalista la que enterró los nombres de heroínas y creadoras por igual, y sólo unas pocas (como la Mujer Maravilla) pudieron sobrevivir. Algunas tienen historias muy largas en los medios, y han pasado de ser heroínas a damiselas en peligro a tacos de ojo y de vuelta a heroínas. Como uno de los propósitos de esta publicación es rescatar personajes femeninos de antaño, y darle un empujón a la popularidad de otros nuevos, les dejo con un rápido directorio de algunas protagonistas de esta saga épica:

Vampirella: Creada en 1969 por Forest J Ackerman y Tina Robbins para una serie de cómics de horror en blanco y negro. Esta vampira hija de Lilith ha llegado desde el planeta Drakulon para luchar en la Tierra contra las fuerzas de la Oscuridad, especialmente los monstruos sobrenaturales. Vampirella es hija de la contracultura sesentera, y con su sensualidad desinhibida rompió los tabúes moralinos de la época.

Sonja la Roja: Creada por Roy Thomas y Barry Windsor Smith en 1973 como una contraparte femenina para Conan el Bárbaro. Basada en diversos personajes que habían aparecido en los relatos originales de Robert E. Howard, Sonja se convirtió en una heroína por sus propios méritos. Ataviada con su característica armadura-bikini, Sonja es una de las mujeres más rudas del mundo de los cómics.

Dejah Thoris: La princesa titular de la clásica novela pulp, una princesa de Marte publicada por Edgar Rice Burroughs en 1912, esta belleza de piel rojiza inició como la damisela en peligro para ser rescatada constantemente por nuestro héroe John Carter, pero con el tiempo ha destacado como feroz guerrera y gran líder para la ciudad marciana de Hellium.

Jana de la Selva: Empezó su carrera en una serie animada de Hanna-Barbera en 1978 y luego fue revivida por Dynamite. Esta adolescente rubia es la típica “chica de la selva en bikini de piel”, arquetipo que predominó en otras eras. Vive en una isla llena de peligros, como hechiceros y dinosaurios, y hace lo que sea para proteger a su tribu. A su gran candidez opone una valentía inflexible.

Jane Porter: Hablando de mujeres selváticas, ésta es Jane, la esposa de Tarzán, creada también por Edgar Rice Burroughs y aparecida por vez primera en la novela Tarzán de los monos en 1914. Aunque al principio era una damisela en peligro, en su encarnación moderna Lady Greystoke es una gran aventurera, temible espadachina y boxeadora, además de hábil piloto de aeroplano.

Irene Adler: “Para Holmes ella era LA MUJER” nos cuenta Sir Arthur Conan Doyle en el relato Un escándalo en Bohemia, una aventura de Sherlock Holmes aparecida en 1889. Irene es la única persona que ha logrado vencer al afamado detective. Aunque sólo aparece en uno de los relatos originales, adaptaciones y reelaboraciones posteriores la han convertido en una rival/interés romántico de Holmes.

Miss Fury: Una de las heroínas de la Edad Dorada del cómic, debutó con el nombre de Black Fury en 1941, creada por la artista June Tarpé Mills. Rica socialité que por las noches sale a combatir a criminales, científicos locos y espías nazis con ayuda de un traje que aumenta sus habilidades físicas. Ya en su época el personaje escandalizó a las buenas conciencias por sus atuendos reveladores y por ser el centro de un triángulo amoroso.

Masquerade: Debutó con el nombre de Miss Masque en 1946; no sabe el nombre de sus creadores ya que su primer cómic no incluía créditos. Masquerade es una vigilante que recorre las calles de la gran ciudad combatiendo al crimen. Sus poderes psíquicos le permiten poseer por tiempo limitado las mentes de otras personas, lo que para ella es usarlos como máscaras humanas.

Y bien, ¿de qué trata este cómic? La palabra clave es: sororidad. La hermandad entre mujeres para protegerse unas a otras usando cada cual sus fortalezas. Este concepto es reforzado por el hecho de que el villano no solamente es un hombre, sino que es el príncipe azul de los cuentos de hadas, y que ‘la Viajera’ que congrega a todas las heroínas no es otra que la bruja de los cuentos. Según nos cuenta la historia, Blanca Nieves, al darse cuenta de que su príncipe es un personaje muy cruel, huye con la Bruja, quien se convierte en su amiga y protectora. Ardido porque #MasculinitySoFragile, el Príncipe empieza experimentar con la magia negra hasta que adquiere un poder cósmico con el que pretende reconstruir la realidad misma.

Para ayudarla en la guerra por venir, ‘la Viajera’ forja una serie de espadas y armas de diversos tipos (las Swords of Sorrow, que suena mucho a sorority, de ahí el título de esta nota) para repartir entre las muchas heroínas de los diversos mundos que conforman el Multiverso. Para enfrentarlas, el príncipe cuenta con su propio equipo de villanas de cómic (a las que manipula con promesas inverosímiles) y un ejército de zombis que son la encarnación necromántica de “todos aquellos hombres que murieron maldiciendo a una mujer”. Feminist AF.

Claro, la serie tiene sus clichés característicos de los crossovers, como eso de que cuando dos heroínas se encuentran tienen un combate antes de darse cuenta de que están del mismo lado. El arte sexualiza a nuestras protagonistas, aunque no más de lo que suelen hacerlo este tipo de publicaciones. Pero el cómic es súper divertido y emocionante, en especial los tie-ins (mis favoritos fueron los de Jana/Sonja y Dejah Thoris/Irene Adler), que hay que leer intercalándolos con la serie principal.

Pero sobre todo, la importancia de esta saga radica en lo extraordinario del proyecto, de su mensaje de sororidad y de la reivindicación de las mujeres, ficticias y reales, en un mundo hasta ahora dominado por los hombres. Se sienten vientos de cambio en la cultura pop, vivimos tiempos interesantes en los que veremos a cada vez más mujeres empoderadas, en las pantallas, en las viñetas y en la vida. Este cómic es parte del cambio.

Imagen: Editorial Dynamite

Miguel Civeira: Ego Sum Qui Sum

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