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El machismo que no se acaba

No se ha ganado la batalla contra el machismo pues el acoso, la desigualdad económica y la división de tareas por género sigue existiendo; “En una ocasión vi a un señor mirando morbosamente a la hija adolescente de su pareja y hacer comentarios acerca de su cuerpo bien formado”.

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Hablar de machismo en la actualidad implica hacer una revisión histórica. A través de miles de años nos hemos enfrentado a este tipo de opresión que, adaptada a nuestra realidad y coludida con el sistema capitalista, genera múltiples debates. El status quo se ha fortalecido haciendo prevalecer al machismo con consecuencias mortales.

Datos actuales sobre el acceso a la educación en México:

  • Sólo tres de cada 10 jóvenes en edad de acudir a la universidad tienen la oportunidad de hacerlo. Hay 2.93 millones de jóvenes inscritos en alguna de las 4 mil 894 universidades públicas y privadas que hay en el país, según datos de la Secretaría de Educación Pública (SEP).
  • Del total estudiantil universitario, las proyecciones indican que sólo el 4 % logrará avanzar hacia los estudios de posgrado, de acuerdo con la revista México Social.

Pese a estas cifras alarmantes sobre educación, se puede considerar que al menos la población inscrita recibe herramientas necesarias para desarrollar un futuro mejor para el país. Sin embargo, aún con este número de estudiantes universitarios (entre los que se cuenta gente crítica y feministas), sigue existiendo un sinfín de historias de mujeres golpeadas y sometidas. Es un tema común sin salida fácil. Es decir, el machismo nos envuelve en todas las relaciones sociales, ¡Todas! Lo cual nos hace reflexionar: el machismo no se elimina con mayor formación académica, pues va ligado a aspectos cotidianos adoptados desde la niñez; se transmite de generación en generación, y se reproduce a través de la escuela, medios de comunicación, juegos, canciones. Lo vemos en los anuncios publicitarios todo el tiempo.

El machismo está tan normalizado que a pesar de que mujeres organizadas han dado cuenta de esto, las acciones en su contra, su reflexión y análisis es minimizado por una mayoría que lo sufre y ni siquiera lo sabe.

Machismo hoy

Actualmente vivimos un tiempo de crisis, de guerras, ya que el país vive la más alta ola de violencia presentada en años. Cada tres horas con 20 minutos una mujer es asesinada por razones de género, según el Observatorio Nacional Ciudadanos de Feminicidios. La escala de violencia del machismo genera asesinatos atroces.

Las consignas “Ya Me canse” y “Ni Una Menos” que se gritan en las calles hacen alusión no sólo a los feminicidios, sino a la precarización laboral a la que se somete a las mujeres; hoy en día se sigue recibiendo un salario menor por el mismo trabajo realizado por varones y se tienen prestaciones mínimas, además no se recibe ningún salario por el trabajo de hogar,  que abarca más horas que un empleo de oficina regular.

Existen cada vez más jefas de hogar, de acuerdo con datos del INEGI, el 96.3 % de las mujeres con hijos participan en la producción de bienes y servicios. El machismo no es exclusivo de los hombres: pese a que las madres se han enfrentado a realizar las tareas del hogar, trabajar  y dedicarse al cuidado de los hijos e hijas, se sigue reproduciendo desde el hogar la división de tareas según el sexo, pues a las hijas se le adjudican tareas como lavar, limpiar y hacer las compras y a los hijos en cuanto cumplen cierta edad se les obliga a ponerse a trabajar para aportar dinero al hogar. Con el tiempo, ambos deben emplearse, pero las mujeres no dejan de realizar las tareas domésticas.

Aunque hay campañas que promueven la igualdad; los abusos, el acoso y la intimidación en el transporte público continúan existiendo. Aún puedes escuchar hombres amenazando a sus parejas con que “la golpearán si no se comporta de tal o cual forma”, señores tocando a mujeres jóvenes mientras duermen en el camión.

En una ocasión vi a un señor mirando morbosamente a la hija adolescente de su pareja y hacer comentarios acerca de su cuerpo “bien formado”. La semana pasada fui a una reunión en la que mi amiga se la pasó dando explicaciones a su novio toda la noche.

El machismo lo sufrimos las mujeres y estamos tan acostumbradas a él que a veces nos cuesta trabajo quejarnos o actuar al respecto. Ésta es una invitación para que tú mujer cuestiones, critiques y te quejes sin temor a la crítica de los actos de machismo. Y tú hombre hagas una reflexión de tu posición respecto a las mujeres.

Ximena Islas y Ameyali Amador

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