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El intenso calor de la luna: desmitificando la menopausia

La autora de esta obra ve al matrimonio como la institución que ni la iglesia, el Estado, los hijos y las leyes se atreven a desafiar; perder la fertilidad no significa dejar de ser mujer, pues es una etapa plena de sabiduría que las mujeres deben disfrutar.

El intenso calor de la luna

La menopausia es el tema principal que envuelve la novela más reciente de Gioconda Belli: El intenso calor de la luna. En ella, como es costumbre de la poeta nicaraguense, se aborda la sensualidad femenina  a partir de una visión feminista y liberadora.

Gioconda Belli ha ganado diversos premios por sus obras, algunos de ellos son: Premio de Poesía Mariano Fiallos Gil, de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragüa 1974, Premio Casa de las Américas 1978,Premio Internacional de Poesía Generación del 27 y el Premio a la Mejor Novela Política del Año por: La mujer habitada, entre otros reconocimientos.

El intenso calor de la luna (Editorial Seix Barral) narra la historia de Emma, una mujer casada de 48 años aterrada por el retraso de su regla, pues sospecha que puede ser la menopausia, la que considera el fin de su feminidad. Sin embargo, su vida monótona  da un giro  inesperado. Un día Emma atropella por accidente a Ernesto, un simpático y atractivo ebanista más joven que ella,  por quien empieza a sentir una pasión desaforada que le ayudará a descubrirse a sí misma.

Octavio Paz escribió una vez: “Tendida o erguida, vestida o desnuda, la mujer nunca es ella misma”. Y eso me recuerda lo que sucede con el personaje de Emma y muchas mujeres en el mundo, que por satisfacer a los demás dejan de vivir su vida para interpretar diversos personajes en la obra llamada familia, olvidando aquellos sueños y pasiones que tuvieron alguna vez.

Emma es un personaje inspirado en  Madame Bovary de Gustave Flauber. Gioconda Belli la describe como una mujer madura, pero atractiva y con un aire juvenil; una mujer de clase alta que ha vivido toda su vida para su esposo e hijos, que dejó incompletos sus estudios de medicina para casarse con Fernando —a quien la autora  nos describe como un médico exitoso, insensible, protector y metódico, que ha dejado de mirarla y satisfacer sus necesidades emocionales.

La escritora  aborda en su novela el tema del matrimonio de una forma quizá muy pesimista. Habla de la rutina en la que se sumergen las parejas maduras después de vivir tantos años de casados, en donde la monotonía va consumiendo el amor y la costumbre se convierte en el cimiento de una relación fatigada.

Gioconda ve al matrimonio como la institución  que ni la iglesia, el Estado, los hijos y las leyes se atreven a desafiar. La autora refleja una visión desesperanzada de la unión matrimonial en la edad madura, como si fuese un mal común en todas las relaciones, y lo refleja en Emma y Fernando, quienes llevan 26 años de casados y aparentemente felices.

La protagonista de la obra desarolla una gran atracción por Ernesto, el hombre de clase baja que vive en un barrio pobre, pero suficientemente inteligente y culto como para disfrutar de Alexandre Dumas y Víctor Hugo. Él está enamorado de ella, de sus pies perfectos con uñas rojas, su sabiduría, su sensibilidad, de su belleza madura escondida entre horas de gimnasio y cremas antiarrugas, que usa desesperadamente para ir contra reloj.

El tema más importante de la novela se centra en la menopausia. Aquel tabú que existe en torno a esta etapa. El libro habla sobre el pánico y la angustia que experimentan las mujeres al llegar a ella, en la que sienten que les arrebatan de golpe su sexualidad como si fuese el fin de su vida. Con este libro Gioconda intenta despojar esas creencias por medio de algunos personajes como Jeanina, la ginecóloga que le dice a Emma:

“Ésta es tu hora de ser más mujer, de ser sólo mujer, enteramente mujer, de ser para vos misma y descubrir que tu poder no reside en bailar la danza del apareamiento, ni de tener las plumas más vistosas. Tu poder no depende de la sexualidad; disfrutá de ella, pero no reside allí. ¿Sabes cuál es nuestro capital, nuestra mina de diamantes? El amor. No te estoy hablando en términos románticos. Lo que las mujeres poseemos en abundancia es una innata capacidad de dar y recibir amor”.

La autora deja ver en las páginas de su novela que la terrible menopausia, que atormenta a las mujeres, es quizá una nueva oportunidad para encontrar su verdadero poder, de vivir más para ellas y hacerles saber que el perder la fertilidad no significa dejar de ser mujer, pues es una etapa plena de sabiduría que las mujeres deben disfrutar.

“Su cuerpo duerme y sólo  se enciende si alguien lo despierta. Nunca es pregunta, sino respuesta, materia fácil y vibrante que la imaginación y la sensualidad masculina esculpen”, escribió Octavio Paz sobre el cuerpo femenino en El laberinto de la soledad. Gran frase que condensa en breves líneas la historia de muchas mujeres que viven una sexualidad reprimida que sólo responde al deseo del hombre. Emma irá redescubriendo poco a poco aquella sexualidad oculta en su interior.

La prosa de Gioconda Belli es ágil y fluida. Va describiendo personajes y escenarios detenidamente de una forma bella y sencilla, al mismo tiempo, las páginas del libro desbordan  la pasión de un erotismo profundo y romántico, emociones que reflejan ese deseo de encontrarnos con el cuerpo del ser amado, esa desesperación por rozar la  piel, por dar un beso infinito que despierta los sentidos.

Pienso que Gioconda Belli no pudo encontrar mejor nombre que “El intenso calor de la luna”, pues es bien sabido que la luna es un símbolo femenino. En la antigüedad se creía que la luna tenía una íntima relación con la fertilidad, el embarazo y la menstruación, incluso que se decía que era capaz de embarazar a las mujeres. Durante muchos siglos los poetas utilizaban la luna para representar la esencia femenina y el calor de la luna es quizá la pasión desbocada de Emma por Ernesto y también los sofocos que padecen las mujeres en la menopausia.

Me parece que este libro no es sólo para mujeres que se encuentran a punto de entrar a la menopausia o ya están en ella, sino también para mujeres jóvenes, para recordarles que deben ser ellas mismas y no olvidar sus pasiones, ni renunciar a sus sueños por satisfacer a los demás, y hacerles saber el poder oculto que hay en sus cuerpos que no radica en la capacidad de procrear, habla de gozar y saber disfrutar, pero también es un libro para hombres que quieran adentrarse a ese universo femenino lleno de mitos, estereotipos y tabúes que tanto preocupan a las mujeres.

Arantxa Castillo: El eterno femenino

Periodista y fundadora de El Eterno Femenino.

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