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Cuestionan alerta sanitaria emitida por la COFEPRIS contra la copa menstrual

La copa menstrual es un dispositivo no desechable con un promedio de vida útil de 6 a 10 años, que no causa irritación ni mal olor; especialistas creen que la COFEPRIS está ayudando a la industria farmacéutica al no especificar cuáles son los riesgos de usar la copa menstrual.

Copas menstruales de colores

De acuerdo con un comunicado, la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS) recomienda a la población femenina no adquirir ni consumir copas menstruales, porque según ésta no existe trámite alguno para la obtención del registro sanitario del producto, lo que representa un riesgo de salud por desconocimiento de protocolos y materiales de elaboración.

La alerta sanitaria fue emitida desde el 3 de febrero. La copa menstrual está considerada como un dispositivo médico clase II, que se define como “aquellos insumos conocidos en la práctica médica, que pueden tener variaciones en el material con el que están elaborados o en su concentración y generalmente se introducen al organismo”.

Sin embargo, Ileana Cruz, educadora sexual mexicana y especialista en la salud, desmintió en entrevista con Regeneración, la alerta sanitaria. Explicaron que en el documento que difundió la comisión no se informa en específico sobre las supuestas consecuencias y complicaciones de usar la copa menstrual. Igualmente, afirman que es un absurdo clasificarla como un dispositivo médico clase II, cuando el tampón no es considerado como tal sólo por estar hecho de tela, y aun cuando está probada científicamente su relación con muertes por síndrome de shock tóxico.

La copa menstrual es un dispositivo no desechable y una alternativa a las tradicionales toallas higiénicas y los tampones. Su material de fabricación es, comúnmente, silicona quirúrgica termoplástica, por lo que tiene un promedio de vida útil de seis a 10 años. Aunque su costo es elevado (en promedio, entre 300 y 500 pesos ), la recuperación monetaria a largo plazo es mayor, por lo que pone en peligro el mercado de grandes empresas como Kimberly Clark.

La copa se coloca en la entrada vaginal de modo similar a un tampón. Ésta recolecta el fluido del periodo menstrual y se vacía y limpia con agua y jabón cada 12 horas. Ayuda a tener una buena salud ginecológica, ya que no causa irritación, no alberga bacterias y el líquido menstrual no causa mal olor. Desde hace una década, la copa menstrual adquirió cierta difusión en México a través de distribuidoras alternativas y tiendas en línea como Lunita en mí, M Cup, Angel Cup y Lady Cup.

Redacción

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