Estás aquí
Inicio > Derechos humanos > Denuncian en redes sociales otro caso de abuso sexual en la UNAM

Denuncian en redes sociales otro caso de abuso sexual en la UNAM

Después de tramitar una denuncia en el área jurídica, se enteró que otras cuatro compañeras sufrieron de ataques parecidos en el mismo edificio; el 14 de Mayo de 2014, alumnas de la FCPyS denunciaron al estudiante Juan Carlos Sosa Ramírez como una persona violenta y acosadora, por lo que fue expulsado de la institución. 

manifestación feminista

Otro caso de abuso sexual fue reportado dentro de las instalaciones de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales (FCPyS) de la UNAM. Esta vez la víctima fue Janet, quien en la mañana del jueves 26 de mayo acudió a los sanitarios de mujeres del tercer piso del edificio A. Lo que pudo ser un acto de rutina de cualquier estudiante universitario, se convirtió en un infierno, ya que dentro del cubículo del baño Janet sufrió de una agresión motivada por su género.

“Me metí al último baño, escuché cómo entró y salió alguien en el baño de a lado, después escuché la voz de unas chicas que iban pasando afuera pero no entraron al baño. Estaba sola, pasaron menos de 5 minutos y de pronto sentí como una mano me empezó a tocar de la nalga a la rodilla de la pierna izquierda; me encontraba sentada, con el pantalón abajo y tenía las manos ocupadas, cuando siento que me están tocando, volteo rápido y veo el brazo de un sujeto saliendo del compartimento de abajo del baño contiguo, el tipo se acostó para poder meter su mano y tocarme”, escribió la víctima en No me quiero morir en Polakaz, grupo de Facebook en el que los alumnos de la FCPyS comparten sus experiencias de la vida escolar.

De inmediato, Janet salió en busca de su agresor, pero no tuvo éxito en encontrarlo. Un profesor adjunto la acompañó al cubículo de seguridad para que atendieran su caso, pero el personal, al escuchar su historia, se limitó a decir: “¿Sólo fue eso? ¿No te golpeo, no te tomo fotos? Procura no ir sola al baño”.

Después de estar cinco horas en el Ministerio Público, logró tramitar una denuncia con las autoridades correspondientes, quienes le notificaron que otras cuatro compañeras sufrieron de ataques parecidos en el mismo edificio y en el mismo sanitario.

El caso de Janet tuvo resonancia en medios de circulación nacional y es uno más en la larga lista de agresiones en contra de la mujer que suceden en la UNAM. En febrero de este año, ocurrieron dos ataques a alumnas de la FCPyS. El primero se presentó en el mismo lugar descrito por Janet, donde a una compañera le robaron sus pertenencias y el agresor las ocultó en el baño de hombres. La víctima persiguió y confrontó al sujeto, y al ver éste que ella no le tenía miedo, no le quedó de otra más que devolverle sus cosas. Aunque denunciaron al sujeto en cuestión en el área de jurídico, las autoridades no pudieron hacer nada porque no sabían el nombre del sospechoso, por lo que lo dejaron libre.

El otro ocurrió en la noche, nuevamente, en el baño del edifico A. Una joven fue golpeada por un hombre vestido de negro con la paleta de una banca. Debido a la fuerte contusión, ella casi perdió el conocimiento, pero afortunadamente pudo salir a pedir ayuda a algunos compañeros que se encontraban en las inmediaciones. La agredida tuvo que recibir suturas ya que el golpe le abrió una parte de la cabeza, aunque al parecer las heridas fueron superficiales.

El 14 de Mayo de 2014, varias alumnas señalaron al estudiante Juan Carlos Sosa Ramírez como una persona violenta y acosadora que, por lo menos, violentó a otras tres estudiantes de la FCPyS. Después de que fue denunciado varias veces ante el departamento de jurídico de la facultad, colectivos feministas realizaron una manifestación en el plantel para exigir que los directivos tomaran medidas correspondientes. En consecuencia, Sosa Ramírez fue expulsado de manera definitiva.

Por desgracia, los casos citados sólo corresponden a los acontecidos en la FCPyS. No obstante, la situación de violencia en contra de la mujer es endémica en toda la UNAM. Gabriela Nava, estudiante de la Facultad de Estudios Superiores Acatlán, se trasladó el 28 de marzo hacia su escuela en el transporte público cuando una compañera le avisó que un hombre estaba grabándola por debajo de la falda. Al llevar a su agresor ante las autoridades universitarias, respondieron que no podían hacer nada porque estaba fuera de su jurisdicción, pese a que el hombre era un trabajador de la UNAM con antecedentes de acoso sexual en otros facultades de la misma institución.

Fotografía: Sin embargo  

Redacción

Top