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Daddy-Daughter Date: detrás de las “inocentes” citas entre padres e hijas

En estas citas se les enseña a las niñas que los hombres deben hacer todo por ellas; “No esperes nada menos que esto de un chico con el que salgas” le dice un padre a su hija.

¿Han visto esas galerías de fotos en Facebook de padres e hijas pequeñas teniendo un cita en donde bailan, toman el té y cenan a la luz de las velas? Confieso que más de una ocasión las vi adorables, tal vez porque personalmente la idea de una relación sana y constructiva, en donde el papá se preocupa por las necesidades afectivas de su hija me parecía magnífica, incluso revolucionaria.

Pero, ¡oh sorpresa! no fui muy observadora con aquellas lindas imágenes. Un vestido elegante, un ramo de rosas, el papá abriendo la puerta del auto. Toda mi idealizada perspectiva cambió después de leer los artículos que dan consejos e ideas para tener una “Daddy-Daughter Date” perfecta, o que incluso los padres pueden hacer reservaciones en línea para llevar a su hija a cenar.

Estas páginas ofrecen paquetes para una “noche especial de padre e hija”, incluyen una cena a la luz de las velas, un baile, una foto y una bolsa de regalo.

Un sitio señaló que, en una de las citas, el padre “le abrió puertas, arrimó sillas y llenó de halagos a la pequeña sobre su belleza externa e interna”. También le hizo una petición: “No quiero que esperes nada menos que esto de un chico con el que salgas”.

Aquí algunos de los consejos e ideas que también podemos encontrar en páginas de internet para aquellos padres que quieran tener una cita con su hija:

“Una vez al mes tengan una cena elegante en su habitación. Un día lleva una cajita feliz del McDonalds a la casa, y pídele que se ponga su vestido más bonito. Acondiciona su habitación de tal manera que los dos tengan una linda cena y pregúntale sobre su día o sobre las cosas que le gustan hacer”.

¿De verdad? ¿”pídele” que se ponga el vestido más bonito? ¿No les parece un tanto raro esta petición? ¿Algo así como un hombre diciéndole cómo vestirse a su pareja? ¿Por qué no decirle que se ponga lo que a ella le plazca?

Otra un poco más espeluznante es la siguiente:

“Si ella ya es un poco más grande hablen de chicos. Las niñas comienzan a interesarse en los chicos aproximadamente a los 10 años de edad. Bríndale la confianza de que te platique quién se le hace el más guapo del salón, si alguien le gusta o si le ha escrito una carta. Es posible que ella no te responda con toda sinceridad, pero así irás creando confianza para el día en que ella necesite un consejo.

Probablemente esto haga que te den un poco de celos, pero es parte de la vida”.

Ok… ¿”Celos”? Prácticamente refuerzan la idea de que las hijas son propiedad de los padres hasta que encuentren pareja, además ¿de dónde sacan la idea de que a las niñas nos interesan los chicos desde los cortos 10 años?

En estas citas de papá-hija se les enseña a las niñas que los hombres deben hacer todo por ellas. Los hombres abren la puerta. Los hombres sacan la silla. Los hombres compran todo, incluso los hombres escogen sus vestidos y bolsos. O como el caso en donde el padre valida la belleza interior y exterior de su hija.

Patético es el hecho de que estas “inocentes” citas llenen de estereotipos a las niñas sobre feminidad y amor romántico. Ya debemos saber que las mujeres no necesitamos una figura grande y fuerte que haga todo por nosotras, que valide nuestra belleza para sentirnos bien con nosotras mismas. En estas “cenas especiales” se encuentra un trasfondo de relaciones de poder que no es favorecedor para las niñas. Futuras mujeres con ideas fuertemente introyectadas para que acepten a una figura masculina dominante en sus vidas.

Y no me malinterpreten, no se trata de satanizar la relación entre un padre y su hija, sólo creo prudente que debemos poner más atención en los mensajes que enviamos a las y los niños desde pequeños. Llenarles de estereotipos de género condiciona su futuro y ya sabemos en qué termina esa historia.

¿Las fotos ya no son tan lindas cierto?

Gabriella Nava

 

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