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Custodia compartida: justicia desigual

Ana María Orozco pasó un año en prisión luego de interponer una demanda por pensión alimenticia; a Silvia Banegas le fue retirada la custodia de su hijo porque el juez consideró que no cumple con el “rol de madre tradicional”.

SCJN

En noviembre de 2013 la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) resolvió favorablemente a un amparo interpuesto por un padre de familia sobre la sentencia de custodia, la cual se otorgó de manera inmediata a la madre del niño, esto de acuerdo al Código Civil del Estado de México que establece que la madre cuenta con la presunción legal de ser la más apta para cuidar a las y los hijos, a menos que el padre demuestre que la conducta de aquella pudiere ser dañina para las y los hijos.

Fue el ministro Jorge Mario Pardo Rebolledo quien realizó la propuesta de esta sentencia la cual se aprobó de manera unánime por la y los ministros de la Suprema Corte. Esta resolución de la primera Sala estableció que es necesario que se realicen exámenes a ambos padres y que se evalúe cuál de los dos tiene mayor aptitud para la guardia y custodia del niño. En la sentencia se argumenta que el interés de la niñez constituye el límite y punto de referencia último de la institución de la guarda y custodia.

Hasta aquí todo bien, se consideró como razón de peso el interés superior de la infancia, y se establecieron procedimientos para la evaluación de las capacidades de ambos progenitores en cuanto a la custodia. Sin embargo, la extrapolación y generalización de esta perspectiva en casos de custodia, pasa por alto las condiciones específicas de las mujeres mexicanas y su relación con el acceso a la justicia, ya que es evidente la aplastante desigualdad de género, que también impacta en esta dimensión de la vida.

En casos de custodia, ya vimos la impartición desigual de la justicia, en situaciones en las que lo último que se consideró fue el interés superior de la niñez. Recordemos por ejemplo el caso del ex ministro  de la SCJN, Genaro David Góngora Pimentel, sujeto que usó sus influencias como magistrado para vengarse de Ana María Orozco, madre de sus dos hijos, a quienes además de negarles la pensión los discriminó por su condición de salud, ya que ambos padecen de autismo, por lo que su padre consideró que no era necesario incluir en la pensión gastos para entretenimiento.

Cuando Ana María Orozco interpuso una demanda sobre pensión alimenticia, el ex magistrado la acusó de fraude, motivo por el cuál Ana María permaneció injustamente en prisión por 12 meses, hecho que hizo que la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), el 27 de agosto de 2013 emitiera la recomendación 32/2013, dirigida a la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal (CDHDF), al jefe de gobierno, así como al presidente del Tribunal Superior de Justicia y del Consejo de la Judicatura.

Otro caso en el que se pasaron por alto los derechos de la niñez y se juszgó sin asomo de perspectiva de género, es el de Maude Versini, a quien gracias a las influencias de su ex esposo Arturo Montiel, se despojó de la custodia de sus hijos a quienes no vio por más de tres años. Al final del caso, Versini accedió a compartir la custodia con Montiel, ya que como ella misma afirmó, no tenía muchas opciones. Y la custodia no es tan compartida, ella puede disfrutar a sus hijos sólo por siete semanas al año.

Y para cerrar con este top tres de desigualdad de género en acceso a la justicia en temas de custodia, es bueno que recordemos también el caso de Silvia Banegas, mujer española a la cual un juez retiró la custodia de su hijo con el argumento de que ella no cumple con el rol de “madre tradicional”, gracias a esto Silvia lleva dos años sin ver a su hijo. Esta sentencia, ganó un premio, así como lo leen, ganó uno de los premios Garrote Público, otorgados por la organización Womens’s Link Worldwide. Con casi 7 mil votos se premió esta sentencia por su sexismo.

Redacción

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