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Crean etiqueta por una ropa libre de explotación infantil

La UNICEF calcula que en el mundo trabajan 158 millones de infantes entre los 5 y 14 años, es decir, 1 de cada 6 está en situación laboral; miles de niñas son reclutadas en India para trabajar en la industria de la moda bajo la promesa de salarios decentes y buenas prestaciones. 

trabajo infantil

Una etiqueta puede ayudar a combatir la explotación infantil. Gracias a la organización neozelandesa Child Labor Free, la industria de la moda podrá someterse a una acreditación a cargo de la consultora Ernst and Young para corroborar que en sus fábricas no se recluten niños y niñas en su proceso de producción.

Quienes aprueben el dictamen, deberán colocar una etiqueta que le informe al comprador que la ropa que está usando es libre de trabajo infantil. En esta iniciativa sin fines de lucro participan diseñadores como Hailwood, Kate Sylvester o Stolen Girlfriends Club; además, cuenta con el apoyo del Fondo para la Infancia de las Naciones Unidas (UNICEF) y de la agencia publicitaria Saatchi & Saatchi.

Michelle Pratt, fundadora y directora del proyecto, asegura que el enfoque de Child Labor Free es el de promover el consumo consciente para que la gente se pregunte de dónde vino el producto que está adquiriendo y si fue realizado bajo los lineamientos éticos y de salubridad internacionales.

“De la misma manera que hemos llegado a exigir que ‘libre de crueldad’ sea la norma en la industria de la belleza, así como activamente buscamos productos orgánicos o de crianza libre en nuestros supermercados, nosotros creemos que Child Labor Free necesita convertirse en un estándar reconocido en el mundo”, declaró Pratt, quien en 2014 fue finalista del título Empresaria del Año por Ernst and Young.

La UNICEF calcula que en el mundo trabajan 158 millones de niños y niñas de entre 5 y 14 años; es decir, 1 de cada 6 infantes se encuentran en una situación laboral. Asimismo, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) define el trabajo infantil como aquella actividad de riesgo que despoja a los niños y a las niñas de su educación, actividades recreativas y de su bienestar físico y emocional.

La actividad económica que mayor emplea a este sector es la agrícola (58.6 por ciento, según la OIT), seguido del sector empresarial (7.2 por ciento). Contratar mano de obra infantil es ilegal en la mayoría de los países desde que se celebró la Convención sobre los Derechos del Niño en 1989. En su artículo 32, la Convención estipula que los Estados deben proteger a la infancia de todo aquel trabajo que pueda ser peligroso para su salud y desarrollo.

No obstante, muchas naciones hacen caso omiso de los tratados internacionales y continúan explotando a los más vulnerables con el único afán de incrementar sus ganancias. Al sur de Tamil Nadu, en India, niñas y adolescentes son reclutadas a gran escala para trabajar en la industria de la moda bajo la promesa de salarios decentes y buenas prestaciones sociales.

Pero todo es un engaño. En un informe del Centre for Research on Multinational Corporations se reveló que, en teoría, las trabajadoras de esas fábricas ganan, durante los primeros 6 meses de actividad, 60 rupias al día (aproximadamente, 17 pesos mexicanos).

Sin embargo, los empleadores jamás le informan al personal que su dinero les será otorgado hasta que expire su contrato de tres años. Tampoco avisan que diariamente descontarán 15 rupias por gastos de comida y embarque. Al final de su estadía, estas mujeres reciben un promedio de 95 mil rupias (25 mil 400 pesos). Como muchas no cumplen la mayoría de edad, no tienen derecho a afiliación sindical y se encuentran en estado de esclavitud

Redacción

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