Estás aquí
Inicio > Nuestro cuerpo > Clítoris: una visita a la sede del placer

Clítoris: una visita a la sede del placer

Freud decía que el clítoris era un pene imperfecto, pero ahora sabemos que es perfecto para la estimulación; en la época victoriana el remedio para la histeria era el orgasmo clitoridiano.

orquidea morada

Uno de los órganos más sorprendentes del cuerpo humano es también uno de los más rodeados de misterio: el clítoris, es un órgano enteramente dedicado al placer. La parte externa del clítoris posee entre 8 mil y 10 mil terminaciones nerviosas, lo que lo vuelve extremadamente sensible.

Aunque no todo el mundo lo tiene el cuenta, la parte visible del clítoris mide entre tres y cuatro milímetros de ancho y de cuatro a cinco milímetros de largo, mientras que las raíces se extienden debajo del hueso del pubis y pasan por los lados de la vulva. De hecho, la parte visible ocupa sólo la décima parte del volumen total. “Más allá de la cabeza, hay una estructura de siete a 12 centímetros de largo que deriva hacia el interior a lo largo del canal vaginal”, dice Sadie Allison, autora de Tickle Your Fancy: A Woman’s Guide to Sexual Self-Pleasure.

Otra característica es que a través de la estimulación se erecta y puede llegar a crecer hasta alcanzar un centímetro o un centímetro y medio, en algunos casos.

Orgasmo clitoridiano

La mayor parte de las mujeres necesitan recibir estímulos en el clítoris para poder llegar al orgasmo; realmente el porcentaje de mujeres que llega al orgasmo sólo mediante estimulación vaginal es bajo (entre 25 y 30 %) por lo que no querrás perder la oportunidad de autoexplorar tu cuerpo.

El clítoris es especialmente receptivo a la vibración, así que el uso de juguetes sexuales que vibren o el propio contacto con tus dedos puede ser una excelente forma de “saludarlo”.

El clítoris en la historia

Hay dos posibles orígenes de la palabra clítoris. Por un lado se cree que puede venir del griego “kleitoris”, que significa “llave”. Una segunda posibilidad es que provenga de la palabra griega “kleitys”: montaña.

Freud decía que era un “pene imperfecto” y que los orgasmos obtenidos por estimulación del clítoris eran propios de una etapa “inmadura” en el desarrollo.

En la época victoriana muchas mujeres eran diagnosticadas como “histéricas” y se les recomendaba masajes en el clítoris o el médico les proporcionaba estímulos en esta zona para lo que posiblemente hoy pudiera ser conocido como insatisfacción sexual. Hoy sabemos que el placer femenino no puede reducirse al coito, por lo que este órgano sexual juega un papel muy importante el la tarea de las mujeres para autodescubrirse.

Ablación del clítoris

En algunas culturas (principalmente africanas) se practica la infibulación o ablación (mutilación total o parcial) del glande del clítoris a una edad muy temprana. Esto se debe a que se tiene la creencia de que evitando el placer sexual y el orgasmo de las mujeres se protegerá su virginidad y se asegurará que llegarán vírgenes al matrimonio.

Esta forma de mutilación y represión a la sexualidad de la mujer, también conocido como clitoridectomía suele ser practicada por una partera o curandera cuando las niñas tienen entre dos y siete años de edad. No se utiliza anestesia y es común que las niñas desarrollen infecciones, ya que se realiza sin las condiciones higiénicas necesarias.

La infibulación, también llamada circucisión faraónica, es la extirpación total del clítoris, labios menores y labios mayores. Las dos partes de la vulva se suturan y se deja sólo un agujero para permitir el paso de la orina y sangre menstrual. Después del matrimonio la vulva es abierta con un cuchillo y el cierre vaginal se repite en caso de que el marido se ausente por un largo periodo de tiempo.

Ante lo peligroso de estas prácticas y la clara tortura que representa para las mujeres y niñas, esta práctica ha sido prohibida en muchos de los países africanos en donde se practicaba originalmente, aunque de hecho se sigue realizando en la clandestinidad.

Darina Silverstone: @DarinaSilver

One thought on “Clítoris: una visita a la sede del placer

Comments are closed.

Top