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Castración química para tratar a pedófilos

Muchos países proponen usar esta medida para combatir el elevado número de agresiones sexuales en contra de mujeres e infantes, lo que divide la opinión pública; Indonesia aprobó la Ley Número 23, mejor conocida como “Perppu”, en la que avala recurrir a la castración química y la pena de muerte para castigar delitos sexuales.

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Para el Centro de Salud Mental (Cesame) de Saltillo, Coahuila, los pedófilos son hombres con trastornos que deben recibir ayuda psiquiátrica apropiada, entre la que se encuentra la implementación de la castración química para bajar sus impulsos sexuales.

En entrevista para el periódico Excélsior, Alberto José de los Santos, director del Cesame, explicó que los pacientes con pedofilia pierden el control sobre sus impulsos y son ajenos al dolor de sus víctimas debido a cambios anatómicos en la estructura del cerebro.

“A la gente con pedofilia se ha planteado la castración química o quirúrgica para no tener impulsos, dar medicamento hormonal para bajar el apetito sexual hacia los menores”, aseveró, “El problema no es el apetito sexual, sino la inclinación y preferencia a los menores”.

La castración química consiste en la administración de medicamentos antiandrogénicos que anulan las funciones de las hormonas masculinas y, por tanto, también la conducta sexual del hombre. Debido a esto, muchos países proponen usar esta medida para combatir el elevado número de agresiones sexuales en contra de mujeres e infantes, aunque la reacción que ésta despierta en las autoridades y en la sociedad civil suele ser muy polarizada.

Pese al acalorado debate que esta estrategia pueda despertar, existen antecedentes de gobiernos que la han implementado. En septiembre de 1996, California se convirtió en el primer estado norteamericano en aprobar la castración química como requisito obligatorio para que algunos pederastas pudieran tener acceso a la libertad condicional.

Hace poco, Indonesia aprobó la Ley Número 23, mejor conocida como “Perppu”, en la que se avala recurrir a la castración y a la pena de muerte para castigar delitos sexuales. Otras naciones que han implementado programas similares son Rusia, Alemania, Dinamarca y Australia.

En México, la castración, en cualquiera de sus modalidades, se encuentra prohibida. En el Estado de México, se deduce de la interpretación del artículo 22 constitucional. De acuerdo con un documento oficial de la entidad, el 2 de agosto de 2012, se publicó en la gaceta parlamentaria una iniciativa de las diputadas priistas Isabel Julia Victoria Rojas de Icaza y Elena Lino Velázquez en la que se otorgaba al autor de un delito la posibilidad de obtener su libertad sólo si cumplía con la mitad de su pena en prisión y si optaba por la castración química de forma voluntaria.

Redacción 

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