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La brecha salarial en el tenis femenil y otras desigualdades en el deporte

La final femenina del US Open de 2015 vendió sus entradas antes que la masculina por primera vez en la historia; Andy Murray declaró que cobrará los mismos sueldos que las tenistas en el Abierto de Roma.

serena williams

Entre los deportes más populares del planeta, el tenis es probablemente el más cercano a la ‘igualdad de género’ en materia económica. Sin embargo, todavía hay motivos de disputas y polémicas respecto a la brecha salarial.

Raymond Moore, quien fue CEO del torneo Indian Wells, dijo que las tenistas deberían ‘ponerse de rodillas y agradecer a hombres como Rafael Nadal y Roger Federer por llevar adelante este deporte’. Novak Djokovic, el número uno del mundo, agregó que, aunque admiraba a las mujeres y las respetaba, ‘los hombres deberían luchar por más’. Las respuestas no se hicieron esperar y la polémica por la igualdad salarial en el tenis alcanzó las portadas deportivas de todo el mundo.

Serena Williams replicó que la final femenina del año pasado en el US Open vendió sus entradas antes que la masculina por primera vez en la historia. Demostró que el tenis femenino es hoy más popular que nunca gracias a estrellas como ella, Maria Sharapova y Caroline Wozniacki, entre otras. ‘¿Acaso jugó Federer esa final, o Rafa?’ preguntó Serena, remarcando que el tenis femenino no necesita ‘colgarse del masculino’ para atraer público, como también dijo Moore. A diferencia de Moore, quien tras las críticas por sus declaraciones renunció, Novak Djokovic optó por el protocolo y decidió ‘disculparse’.

Por otro lado, su colega y rival el escocés Andy Murray —quien se refirió a las declaraciones de Djokovic como ‘extrañas y decepcionantes’— decidió hacer algo útil y positivo al respecto de este problema. Murray declaró que competirá en el Abierto de Roma (un torneo de la serie Masters 1000, al igual que Indian Wells) y cobrará los mismos premios que las tenistas de la WTA, los cuales son considerablemente menores que los de la ATP.  “El Abierto de Italia parece ser uno de los últimos bastiones de chauvinismo machista. Las jugadoras que el año pasado accedieron a cuartos de final tuvieron que conformarse con 46 mil euros” —a diferencia de los 68 mil 890 que recibieron los hombres— declaró el medallista de Oro en Londres 2012. Sin dejar espacio a dudas sobre sus motivos ni forma de pensar, remató con “es tiempo de que alguien haga la diferencia y estoy orgulloso de ser esa persona”.

Vale destacar que Andy Murray, junto al kazako Mikhail Kukushkin, son los únicos tenistas masculinos que tienen una coach. Murray entrena con la francesa, ex número uno del mundo y campeona de Wimbledon y Roland Garros, Amelie Mauresmo. Por su parte, Mikhail Kukushkin tiene como coach a su compatriota y ahora esposa, Anastasiia Kukushkina. La decisión de Andy Murray despertó mucha polémica, y Mikhail Kukushkin declaró que ‘a muchos jugadores no les parece bien’ el tener una mujer como entrenadora. La misma polémica se despertó también hace un par de años cuando la Real Federación Española de Tenis decidió asignar una capitana al equipo de Copa Davis masculino por primera vez en su historia, recayendo la decisión sobre la ex tenista española Inmaculada Concepción Martínez Bernat, más conocida como Conchita Martínez.

Una de las críticas más absurdas a la elección de Conchita Martínez vino del tío de Rafael Nadal, Toni Nadal, quien comentó ‘en los vestuarios pasas mucho tiempo con poca ropa y no deja de ser extraño que sea una mujer la que esté dirigiendo la competición’. Ese comentario podría —recalco, ‘podría’— ser medianamente consecuente si todas las mujeres tuvieran entrenadoras, pero no es así ni de lejos. De las 100 mejores jugadoras de la WTA, no más de 10 trabajan con una coach, una tendencia realmente lamentable y difícil de explicar. ¿Acaso los entrenadores están más capacitados para pasearse por un vestuario femenino y ver una mujer en ropa interior de lo que lo estaría una mujer en la situación inversa?

El tenis no es el único deporte envuelto en esta polémica al momento. Cinco jugadoras de la selección femenina de fútbol de Estados Unidos demandaron a la federación por discriminación salarial. Las integrantes del USWNT (United States Women’s National Team) señalaron que tras su victoria en el Mundial de Canadá 2015 -que las coronó campeonas del mundo por tercera vez- recibieron una compensación económica muy inferior a las de sus contrapartes masculinas, quienes han tenido un éxito deportivo mucho menor. A pesar de que el equipo femenino generó ganancias de alrededor de 20 millones de dólares para la federación de fútbol de los Estados Unidos —mientras que el equipo masculino provocó pérdidas de hasta 2 millones—, las mujeres recibieron aproximadamente un 40% menos en premios y bonificaciones de parte de la entidad deportiva.

La FIFA no se queda atrás en términos de discriminación salarial, pues tras su victoria en el Mundial de Canadá el premio a repartir entre las jugadoras de la selección norteamericana fue de dos millones de dólares, muy inferior a los 35 millones que recibió Alemania al coronarse en Brasil 2014, e incluso muy por debajo de los 9 millones que recibió la selección masculina de fútbol de Estados Unidos por quedar eliminada en 8avos de final. Aún tomando en cuenta diferencias en las ganancias que uno y otro torneo genera, la brecha parece demasiado profunda.

Volviendo al tenis, según Forbes, de las 10 deportistas femeninas que más dinero ganan en el mundo, 7 son tenistas, contándose entre ellas las mencionadas Williams, Sharapova y Wozniacki, además de Ivanovic, Azarenka, Li Na y Radwanska. El tenis paga bien, además de ser el deporte donde las mujeres obtienen el mayor nivel de estrellato —Serena Williams y Maria Sharapova son por mucho las deportistas femeninas más admiradas y famosas del orbe— pero aún así no paga de forma equitativa y eso es un problema, uno que se arrastra desde los años 70, desde la época de Billie Jean King y la famosa ‘batalla de los sexos’ en que venció al ex tenista y connotado machista Bobby Wright.

En los 40 años venideros han habido bastantes declaraciones al respecto de parte de hombres y mujeres relacionadas con el tema de la brecha salarial en el tenis —y el deporte en general—,  algunos más positivos que otros, pero la medida de Andy Murray es algo inédito y esperemos, una buena señal de que las cosas están por igualarse. Ojalá y ese objetivo no tome 40 años más.

 Felipe Oliva A.: @ender27

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