Estás aquí
Inicio > Arte y cultura > Poesía soy yo: una recopilación de poetisas hispanas

Poesía soy yo: una recopilación de poetisas hispanas

“Poesía soy yo” demuestra que todavía persisten criterios discriminatorios que premian o condenan ciertas producciones literarias; poetisas contemporáneas se rehusaron a formar parte de la antología debido a que no les gustaba que su trabajo fuera catalogado bajo un sesgo de género. 

Violeta Parra

Nunca más serán olvidadas las poetas nacidas entre 1886 y 1960, porque Ana Merino y Raquel Lanseros reunieron la obra de 82 mujeres escritoras del siglo XX en una antología que lleva el nombre de Poesía soy yo.

El trabajo recopilado acabó con el silenciamiento al que estas artistas hispanohablantes tuvieron que enfrentarse en su intento por sobresalir en un ambiente machista y discriminatorio. El libro parte con la uruguaya Delmira Agustina (1886-1914), quien a los 30 años fue asesinada por su exmarido, y acaba con Ana Istarú (1960), originaria de Costa Rica.

Ana Merino, quien también es experta en dramaturgia y narrativa gráfica, comentó al diario El País que el objetivo de la antología es ser lo más inclusiva posible para así reflejar la “vocación transatlántica” que tiene el hispanismo actual. Al respecto, Lanseros agregó: “Entiendo la poesía siempre desde un territorio plural que abarque a todos los países hispanoparlantes. Siento innecesaria y ficticia cualquier barrera literaria que separe nuestro idioma.

Ambas son conscientes del valor que una publicación de este estilo tiene dentro de la industria editorial. A pesar de que reconocen que la situación de la mujer en las artes ha mejorado en los últimos años, a ellas les queda claro que no es suficiente, ya que en el gremio todavía persisten criterios extraliterarios que premian o condenan ciertas producciones literarias; por ejemplo, la posición social, la raza y, por supuesto, el género de quien escribe.

Esto no significa que, Poesía soy yo, no esté rodeada de críticas. Algunas escritoras contemporáneas se rehusaron a estar presentes en la edición debido a que no querían ser catalogadas bajo un sesgo de género. Otro comentario negativo que recibió esta obra no incumbe tanto a su contenido, sino a los responsables del proyecto: aparte de Lanseros y Merino, quien editó la antología fue Chus Visor, librero que en junio de 2015 declaró: “No hay una poeta importante ni en el 98, ni en el 27, ni en los 50, ni hoy. Hay muchas que están bien, como Elena Medel, pero no se la puede considerar: por una Medel hay cinco hombres equivalentes. Lo siento, la poesía femenina en España no está a la altura de la masculina”.

Por lo anterior, existen los que califican este libro como una muestra de oportunismo de parte de Visor para rectificar las palabras que enardecieron las redes sociales e, inclusive, una petición en Change.org. Sin embargo, este tipo de diatribas lo único que hacen es centrar la atención nuevamente en el hombre, y no en las mujeres que, después de décadas, merecen el debido reconocimiento por su imaginación y talento inconmensurables.

Fotografía: El Español

Redacción 

Top