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Antes de Eva, ¿quién?

El Talmud describe a la primer mujer como bella, de opulenta figura y espectacular cabellera ondulada; Lilith sería además, el primer súcubo y el terror de las madres en la Edad Media.

Lilith la primer mujer

“Venid y ved, hay una mujer, un espíritu de todos los espíritus, y su nombre es Lilith, y estuvo primero con Adán, en la hora en que Adán fué creado”.

El Zohár 3:19

En la versión más conocida del Génesis, Dios al comprender que no era bueno que el hombre estuviera solo, sumió a Adán en un profundo sueño y de una de sus costillas hizo a una mujer para él. ¿Entonces Eva fue la primer mujer? No, no según las interpretaciones rabínicas del texto sagrado.

Antes de Eva fue Lilith que —de acuerdo con el Yalqut Reubeni— fue creada de inmundicia y sedimento en lugar de polvo puro como su compañero, sin embargo no a partir de él. Por lo tanto, iguales. El Talmud la describe como bella y encantadora; de opulenta figura y espectacular cabellera ondulada.

Adán y Lilith nunca encontraron paz juntos. Durante sus encuentros carnales, Adán insistía en adoptar la posición del misionero porque, decía, la mujer estaba hecha para encajar en esa postura. Lilith se resistía. “¿Porqué he de yacer debajo de ti? Yo también fui hecha con polvo y por tanto, soy tu igual”, entonces Adán trató de obligarla a obedecerlo. Encolerizada, Lilith pronunció el nombre de Dios, se elevó por los aires y despareció.

Ante el desconsuelo de Adán por la partida de “su mujer”, el creador envió tres ángeles por ella: Senoy, Sansenoy y Semangelof. “Regresa con Adán de inmediato o te ahogaremos”, pero se negó a volver. Como consecuencia, Jehová la sentenció a sufrir la pérdida de 100 de sus hijos, concebidos con demonios durante su exilio, diariamente. Lilith se vengaría con la descendencia de Adán.

A pesar de que estos relatos no figuran en la Biblia, en el medievo se colocaba una inscripción en las paredes o puertas de los bebés que decía “Lilith abi” que significa: “Lilith aléjate”, además, en esta historia tiene origen el ritual de colocar un amuleto con el nombre de tres ángeles en el cuello de los recién nacidos (ocho días para varones y 20 para niñas), con lo que se reafirma su existencia dentro de los mitos creacionistas judeocristianos.

En la antigüedad este personaje mitológico era el responsable de las muertes de cuna y se creía que durante las noches se dedicaba a robar la “semilla” de los hombres mientras dormían para engendrar nuevos demonios; Lilith fue entonces, no sólo la primer mujer, sino también el primer súcubo.

De acuerdo con la revista de Comunicación Razón y Palabra, existen otras versiones que datan de la Edad Media en donde se le situó como la esposa de Yahveh. Como resultado de esta unión se desatarían enfermedades, guerras, muertes y males que acechan al mundo y que cesarán en el momento en que dejen de pecar.

La mujer, pues, para no acarrear desgracias para ella misma y la humanidad tendría que ser sumisa como Eva y aceptar la voluntad de otros en la historia de la creación del hombre contada por el hombre, porque nada bueno podría salir de la unión con una mujer libre.

No sufras Lilith, de todos modos el Edén no era para ti.

Karen Cymerman: @KarenCymerman

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