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Abusó sexualmente de su hija durante 11 años y aún sigue libre

Greta tiene temor de las represalias que puede causar la denuncia penal contra su padre; “Recibí amenazas de mi propia familia por haber denunciado a mi papá”.

Greta Perogordo

A primera impresión, la vida de Greta Perogordo parecía ser de “color de rosa”, como un cuento de hadas, esos en los que las princesas lo tienen todo y son felices. En su perfil de Facebook, se pueden ver fotos de sus viajes a la playa, las visitas al extranjero y sus paseos a caballo, lo que más disfrutaba.

Pero su historia definitivamente no era feliz y estaba lejos de ser un cuento de hadas, su padre abusó sexualmente de ella desde que tenía seis años.

“Le pregunté: ¿papi, por qué me haces esto? Me duele mucho. Empecé a llorar y me contestó que me hacía el amor, y que el amor y el cariño duelen”, narró Greta en un video en el que denunció directamente a su padre como su violador.

El nombre del violador de Greta es Eduardo Perogordo Oliva, su  apellido tiene peso político en San Luis Potosí. Guillermo Perogordo Oliva fue subsecretario de Gobierno durante el mandato de Marcelo de los Santos y Alejandro Zapata Perogordo fue senador de la República, presidente municipal de la capital y candidato a gobernador del PAN.

Eso no detuvo a Greta para hacer pública su denuncia, tuvo el valor de exponer la situación tan atroz que vivió desde su infancia. Para tratar de sobrellevar la terrible situación, intentó normalizar lo que noche tras noche, durante 11 años su padre hizo con ella, incluso dijo que no tuvo otra opción más que soportarlo, de lo contrario a estas alturas ella estaría muerta.

“Me había acostumbrado a que abusara de mí, a verlo como algo absolutamente normal, teniendo todo el tiempo que fingir un cariño, una sonrisa, tratando de disimular que no pasaba absolutamente nada en mi casa. Si yo no hubiera aprendido a vivir con eso ahorita ya estaría muerta”, narró Greta en conferencia de prensa.

Al paso de los años, la joven de ahora 17 años, vio como algo “normal”, los abusos de su padre. Greta supo que no podía acudir con su madre porque ella sabía lo que pasaba y nunca hizo nada para impedirlo. En varias ocasiones, Greta intentó escapar de su casa, se quedó algún tiempo con amigas o familiares. Pero su padre siempre la hizo regresar y las agresiones sexuales continuaron su rutina por las noches.

“En una ocasión, al estar en mi cuarto, llegó mi papá y empezó a hablar de mi novio. Y si me iba a ir a su lado, que al menos estuviera en paz con la familia, ya que no me querían perder. No le decía nada. Estaba sentada en la cama. Me empezó a besar en la boca. Se acostó y se puso encima de mí. Me quitó un pantalón y me penetró. Después, lo metió en mi boca. Terminó y se vistió. Me quedé en shock. Me dio mucho asco”.

Esa fue la última vez que el padre de Greta abusó de ella. Con apoyo de su novio Erwin y su madre, decidió interponer una denuncia penal el 12 de diciembre del 2016.

Greta exige justicia, la cual hasta la fecha no ha llegado, ya que su violador sigue libre. Además de que su propia familia la tachó de mentirosa y nadie le brindó apoyo, a excepción de su novio y la familia de éste, quienes recibieron amenazas de muerte por parte de los padres de Greta.

Ante las amenazas de sus padres, decidió hacer pública la denuncia ante medios de comunicación de San Luis Potosí: “Mi nombre es Greta Perogordo, tengo 17 años y he sido abusada sexualmente por mi papá, desde que tenía seis años. Hasta que levanté la denuncia. No se vale abusar de una menor y menos si es tu hija”, declaró en una entrevista.

Greta Ximena tiene temor de las represalias que puede causar el denunciar penalmente a su padre, debido a sus conexiones y contactos con políticos de su estado.

“Es que simplemente ya estoy hasta la madre, estoy cansada, estoy desesperada. Que ya no lo puedo ver. No lo quiero ver ni en pintura, no quiero que ni se me acerque este güey, me da asco, me da rabia, me da miedo”, expresó.

“La gente debe saber que el mundo no es color de rosa, hay gente mierda, hay gente abusiva, ese cabrón es un pinche pedófilo, además de que no soy su única víctima”, sentenció Greta.

En un principio, la Procuraduría de la defensa del Menor y la Familia, en San Luis Potosí, le  otorgó la custodia a la madre de su novio Erwin, ante la denuncia de maltrato y abuso sexual.

Sin embargo, la madre de Greta, Beatriz Corral Elorduy, interpuso un amparo, acusó al novio y su familia, de tener bajo amenazas a la joven y de obligarla a mentir sobre las agresiones sexuales.

Ante esto, la Prodem decidió quitar la custodia también a la familia que la acogió, para tenerla bajo resguardo en uno de sus albergues.

A tres meses de que Greta Ximena denunció a su padre por los abusos sexuales que cometió contra ella, no hay una respuesta concreta de las autoridades. El caso sigue estancado. Su padre, Eduardo Perogordo Olivo sigue en libertad, al igual que su madre, quien estaba al tanto de las atrocidades que cometía su esposo contra su hija.

Medios locales en San Luis Potosí publicaron que, ayer miércoles 22 de marzo, Greta desapareció del albergue en donde se encontraba, mientras estaba a cargo de la Prodem, así lo aseguró el titular de la dependencia, Pablo Aurelio Loredo.

El funcionario narró cómo este miércoles le informaron temprano que Greta ya no estaba en el lugar que la Procuraduría General de Justicia del Estado había dispuesto para que ella estuviera bajo resguardo, “de inmediato di aviso a la Procuraduría para que se iniciaran las indagatorias”, sin embargo, cerca de las 18 horas, la misma PGJE anunció que la menor había sido localizada.

Greta dijo algo muy real, “siempre nos dicen que denunciemos, pero cuando denunciamos nadie nos cree”. Las víctimas siempre son cuestionadas, se duda de sus declaraciones, “aquí está el motivo por el que la gente no denuncia, porque no la escuchan, porque no le hacen caso”. Y sí, muchas chicas como Greta fueron, son y serán abusadas sexualmente por sus propios padres, hermanos, primos, desconocidos y alcanzar la justicia es algo casi imposible de lograr.

Exigimos justicia para Greta, quien tuvo el valor y el coraje de denunciar violación por parte de su padre, exigimos a las autoridades tomen cartas en el asunto, porque aunque han pasado tres meses, la justicia sigue sin llegar.

Gracias Greta por no quedarte callada, gracias por alzar la voz, porque tu denuncia empodera a otras mujeres para romper con el silencio.

Greta, yo sí te creo.

Gabriella Nava

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